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Medicina Tradicional China: El Tai Chi como practica terapéutica -->

Medicina Tradicional China: El Tai Chi como practica terapéutica

La medicina china utiliza un conjunto de técnicas como la reflexología, acupuntura, Chi Kung, Tai Chi ventosas, orientadas a vivir más y mejor, cultivar hábitos y valores saludables.

Por Lic. Soledad Noblega y Prof. Damián Beccari*

En esta ocasión compartiremos nuestra mirada sobre la disciplina a la que nos dedicamos hace más de 20 años y explicaremos qué nos ocurre mientras practicamos.

El Tai Chi consiste en una serie de movimientos suaves y coordinados que estimulan el equilibrio, ejercitan la respiración, la serenidad, la psicomotricidad y la actitud interna.

¿Para qué sirve? Desde la perspectiva física corrige posturas inapropiadas, estimula la actividad respiratoria con aperturas de pecho, espalda y ejercicios de sincronización, logrando de esta manera una mejor flexibilidad, elongación, fortaleza y oxigenación.

Según la Medicina China, la flexibilidad es fundamental para mantener la salud y utiliza el ejemplo del árbol: cuando inicia su vida es completamente flexible mientras que hacia el final de su existencia sus ramas son rígidas y secas; con nosotros ocurre lo mismo, por ese motivo se estimula la flexibilidad tanto física como mental.

Otra de las áreas a tener en cuenta es la de las actitudes que fomenta, y antes de detallarlas es importante tener en cuenta que “estas actitudes se transfieren al aparato psíquico y pasan a formar parte de nuestra vida cotidiana, si generamos acciones de generosidad y cuidado personal éstas se van a manifestar en otros aspectos de nuestra vida”.

Actitudes que Cultiva su Aprendizaje:

-Generosidad: Abordada desde el buen trato, el auto respeto.
la aceptación del error como medio de aprendizaje.

-Paciencia: Se aprende regulando los patrones de auto-exigencia y aceptando que todos son procesos de aprendizaje. La aceptación de este valor modifica la óptica sobre el entorno, los tiempos de los demás y los propios.

-Disciplina: Se vivencia el valor de la práctica disciplinada desde la propia experiencia. Los practicantes que realizan los ejercicios, ya sea los de respiración, equilibrio o meditativos notan cambios claros en su vida. Valoración de vivir cada momento (aquí y ahora), generando de esta manera un estado de calma mental.

-Concentración: Aunque la concentración es requisito para toda la práctica se incorpora paulatinamente.

-Conocimiento: Al practicante se le aporta información sobre los beneficios de una mente clara, un cuerpo sano y cómo lograrlo para mejorar su calidad de vida.

La práctica en sí misma es una forma de cultivar salud. Tuvimos la oportunidad de ver personas que han reducido cuadros dolorosos, síntomas de fibromialgia, mejorado el equilibrio y la coordinación, utilizado los ejercicios para reducir el estrés.

El Tai Chi es muy antiguo, se tienen referencias desde hace más de 1500 años y existen muchísimas escuelas en todo el mundo. Les recomendamos que lo practiquen en el lugar en que se encuentren, sin dudas sumará salud y bienestar.

Llamada también “Meditación en movimiento”, el Tai Chi es un arte vivo, puede seguir creciendo, desarrollándose y abriéndose a nuevos horizontes de la mano de su practicante. Estimula la creatividad y la sensibilidad. Otra de las áreas que aborda es el desarrollo de la memoria corporal y mental. Aporta conciencia sobre la percepción y cuidado del propio cuerpo, liberando emociones alojadas en él.
*Para más información comunicarse al 11 4071 6901.

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Asistir al paciente: Alzheimer, cuando el cuidado nos agobia -->

Asistir al paciente: Alzheimer, cuando el cuidado nos agobia

Todos conocemos al muérdago. Es una planta preciosa a la vista y sumamente popularizada por el continente del norte para las fiestas navideñas. Sin embargo, es una planta parásito, esto significa que obtiene sus nutrientes de otra planta. O, poniéndolo en otras palabras, necesita de otra planta que le “preste” minerales y agua para subsistir.

Muchos parientes de pacientes que tienen demencia se sienten como las plantas parasitadas por el muérdago. Sus seres queridos se vuelven sumamente demandantes, dependientes. Tanto, que a veces sus cuidadores se sienten “ahogados”. Los escucho hablar de su cansancio (tanto físico como mental y emocional), de su bronca, de su tristeza, de su dolor, de su pena, de su lástima, en una espiral de sensaciones que se van sucediendo y agolpando en el alma, en el cuerpo, en la historia personal y familiar, en el vínculo, en el espacio.

Porque eso es lo que se siente: una tormenta de emociones, en la que los distintos sentimientos se entrecruzan y uno no alcanza a distinguir claramente qué vendrá y cuándo pasará. Y si a todo esto le sumamos la culpa (por sentir lo que sentimos, por tratarlo mal a veces, por pensar que no estamos actuando como deberíamos), el cóctel resulta devastador. Esto es absolutamente normal en cualquier proceso de duelo. Y por más que la cultura intente transmitirnos otra cosa, enojarse no está mal, por el contrario, es de muy buen pronóstico.
Siempre digo que la demencia le ocurre a una persona, pero incide en todo el grupo familiar. El paciente padece y el entorno sufre tanto por el duelo a realizar, como por tener que institucionalizar y hacerse cargo de nuevas responsabilidades. En este sentido, es muy importante organizarse para hacer un relevo de los cuidados, dando a todos oportunidad de descanso.
Existen varios estudios acerca de las enfermedades del cuidador de pacientes crónicos. En este sentido, debe recordarse que para cuidar adecuadamente a otro, debemos primero hacerlo con nosotros mismos. Apuntemos a calidad antes que a cantidad. Si estamos sobrepasados de tareas, difícilmente podamos asistir adecuadamente. Resulta sumamente útil aprender a delegar, distribuir los tiempos de cuidado. Lógicamente, en este punto cada familia debe organizarse para lograr un equilibrio en el que todos los miembros puedan gozar de tiempo para ellos.
La palabra cuidar proviene del latín “cogitare”, que significa poner atención a algo o alguien. Cuidar a alguien con Enfermedad de Alzheimer (o con demencia o con cualquier enfermedad crónica) no significa dejar de vivir por él o ella. Significa corroborar que tomó la medicación, ayudarle a recordar dónde dejó las llaves, prestarle la palabra cuando no le sale eso que quiere decir, acariciarlo cuando angustia porque desconoce la casa en la que está, recordarle el argumento de la película porque ya olvidó de qué se trataba, abrazarlo cuando llora porque extraña a sus papás, sonreírle cuando lo miramos a los ojos y vemos esa mirada vacía de expresión pero llena aún de historias del pasado que reiteran una y otra vez. Esto sólo puede lograrse cuando aceptamos lo que sentimos, lo elaboramos y tomamos nuestros descansos.

Sólo así la conocida frase “tanto en la salud como en la enfermedad”, adquiere otro color, libre de culpas y cargas extras. Porque, después de todo, nuestro ser querido está ahí, expectante, necesitándonos, lisa y llanamente.

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Yoga por los Caminos del Vino en Chandon -->

Yoga por los Caminos del Vino en Chandon

El sábado 31 de julio a las 11.30 horas, Yoga por los Caminos del Vino y bodega Chandon te invitan a disfrutar de una experiencia de bienestar.
En sus encantadores jardines se compartirá una práctica de yoga a fin de que puedas conectar con tu interior y regalarte un espacio de armonía y equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Ásanas, pranayamas, mudras, mantras y las más elevadas intenciones, se manifestarán durante el encuentro.
Al finalizar la clase disfrutarás de un brunch con el sello distintivo de Chandon.
Incluye: infusiones (té o café); aguas saborizadas naturalmente; ensalada de frutas de estación y yogurt natural con granola y frutos rojos; budín artesanal de banana y carrot cake. Además, ensalada de palta, rúcula y naranjas con huevo poché; sándwich de pan brioche, queso marbled y tomates confit. Para el brindis, una copa de espumante.
¡No te quedes afuera!
Cupos limitados. Valor: $2.100.
Reservas al ☎️ 2615085438.
@chandonbodegas

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Agnosia: “¿Me pasás el cosito ese?” Cuando la palabra no nos sale -->

Agnosia: “¿Me pasás el cosito ese?” Cuando la palabra no nos sale

¡Qué mala pasada nos juega nuestro cerebro cuando queremos nombrar algo y no se nos viene la palabra! ¿Cómo se llama esa alteración? ¿Indica que algo raro nos está pasando?

Por Lic. Cecilia C. Ortiz – Neuropsicóloga – Mgster. en Neurociencias

Seguramente al lector le ha pasado alguna vez: estamos hablando, queremos nombrar un objeto que estamos viendo y ¡pum!, no sale la palabra. Inmediatamente el momento se transforma en una escena en cámara lenta: sabemos positivamente que conocemos la palabra, sabemos su significado, la hemos dicho mil veces… pero no la tenemos ahí, en nuestra boca, hacemos el esfuerzo para que salga y se vienen mil y un sinónimos, menos “la palabra”. Tratamos de buscarla mientras miramos la cara de los interlocutores y nos preguntamos qué estarán pensando.

El desenlace puede tener tres caminos: encontramos un sinónimo; como por arte de alguna fuerza divina acude la palabra a los labios; o algún oyente caritativo (o que ha pasado por la misma situación) “sopla” el término. Pero nos quedamos con esa sensación de bronca, ¿no?

Por supuesto que esta es una experiencia que muchos podemos tener esporádicamente, y que es bastante molesta. Hasta hay “palabras comodín”, que nos sacan de apuro: “eso”, “aquello”, “coso”, “cosa”, “pituto”, etc. Pero, puede pasar que la experiencia se vuelva cotidiana y se intensifique. Entonces ya deja de ser gracioso.

Y es que nosotros suponemos que es una tarea muy sencilla: si yo veo el objeto, tengo que reconocerlo. Pero pasa que nuestro cerebro consiste en un complicado tendido de “cables” y funciona en red, con lo cual, una mínima fallita en un sector se expresa en fallas en otras áreas.

La palabra agnosia viene del griego y significa “no saber”. La agnosia visual es un desorden neurológico producido por la falla en el reconocimiento o interpretación visual de la información sin que existan alteraciones en el procesamiento visual-perceptivo básico de características como la forma, el color y el tamaño. Esto quiere decir que las personas con agnosia visual no tienen dificultad en ver las formas, los colores o en determinar diferencias de tamaños entre los objetos que perciben, pero no pueden darle significado a la información visual que obtienen. Los pacientes pueden ver un objeto, saber perfectamente cómo y para qué se usa, pero no puede decir su nombre. En otras palabras, no reconoce objetos.

También existen otros tipos de agnosia, según la modalidad sensitiva afectada: gustativas, olfativas (anosmia), táctiles o asterognosia (incapacidad de reconocer objetos por el tacto, a pesar de no existir ningún déficit o anomalía sensoperceptiva); corporales (incapacidad para identificar o reconocer la totalidad del propio cuerpo (somatognosia), la mitad lateral (hemisomatognosia) o sólo una parte del cuerpo (autopagnosia)); auditivas (incapacidad para entender el lenguaje normal (sordera verbal) o reconocer una serie de sonidos con música (amusia sensorial), a pesar de no existir ningún déficit o anomalía sensoperceptiva).

El reconocido neurólogo Oliver Sacks escribió el caso de un paciente suyo (historia a la que llamó “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero”), en el que describe a un hombre con agnosia visual que es muy funcional en su vida profesional y personal a pesar de su incapacidad para reconocer objetos. Esto demuestra que las personas que sufren de esta condición pueden compensar utilizando otros sentidos (tacto, olfato, oído). Además, Sacks reconoció que él mismo padecía de una extraña condición, que es más frecuente de lo que se piensa. Sacks padecía un tipo de agnosia visual denominada prosopagnosia: no podía identificar a las personas al observar sus caras. En este caso, el paciente sabe que está viendo una cara, porque reconoce sus partes y puede integrarlas en un todo, pero no puede reconocer esa cara, o sea, emparejarla con el nombre.

Una lesión en el cerebro es la causante de que quienes sufren agnosia visual (particularmente, pero se aplica a todos los otros tipos también), no reconozcan lo que ven. No es un problema del lenguaje, porque quienes lo sufren conocen las palabras y los objetos que hay a su alrededor (de hecho, pueden hablar fluidamente), y tampoco es un trastorno de la memoria, porque sí recuerdan haber usado esos objetos. Se trata de una desconexión dentro de nuestro cerebro entre las zonas que procesan la información que entra por los órganos de los sentidos y los centros donde se recibe la información primariamente. La lesión puede estar causada por traumatismo encéfalocraneano, accidente cerebrovascular, algún proceso infeccioso (como meningitis) o deterioro progresivo tipo Enfermedad de Alzheimer.

¿Cómo se diagnostica?

Como primera medida, hay que realizar un examen neurológico exhaustivo. Posteriormente, se llevan a cabo evaluaciones neuropsicológicas, imágenes (TAC, RMN, PET). Es importante saber que el estrés, los trastornos del estado de ánimo, la falta de sueño y la acción de sustancias (como alcohol, por ejemplo) pueden provocar casos esporádicos de dificultad para nombrar objetos. Pero no de causar agnosias.

¿Existe un tratamiento?

Primero, desde luego, hay que tratar la patología de base y los factores de riesgo.

La agnosia en sí, no tiene cura. Ayudamos al paciente a compensar el déficit a través de la estimulación o rehabilitación cognitiva. Como muestra la práctica, el tratamiento de la agnosia es de larga duración, y el éxito depende en gran medida de la edad del paciente, así como la naturaleza y gravedad de las lesiones. Entonces, un evento aislado, no indica demasiado. Si vemos que se repite, consultemos. Que el coso y el cosito, aunque nos hagan zafar, no ocupen nuestro léxico. Recordemos que, en lo que a cerebro se refiere, mientras antes, mejor.

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CONIN Luján de Cuyo busca llegar a más familias con riesgo nutricional -->

CONIN Luján de Cuyo busca llegar a más familias con riesgo nutricional

En sus instalaciones en la Calle Azcuénaga 545 de Luján de Cuyo, cuya locación fue donada hace varios años por la Familia Merlo, el Centro CONIN Luján de Cuyo a través de la Fundación CEBAL, presta semanalmente ayuda y apoyo a más de 30 niños de 45 días a 5 años en estado de desnutrición. Limitados por la pandemia, como la mayoría de las actividades públicas y sociales. atiende en 4 burbujas realizando controles pediátricos-nutricionales, estimulado a través de su área de desarrollo y fortaleciendo y acompañando a las familias a través del área social. Además brinda capacitación constante a las mamás para que ellas se conviertan en el primer agente sanitario de su familia.

Impulsados por las necesidades emergentes estacionales (invierno crudísimo) y de la pandemia, el Centro CONIN ha decidido hacer el esfuerzo para ampliar la ayuda solidaria a más niños. Dicha acción se llevará a cabo a través de un relevamiento socio-sanitario la última semana de JULIO, abarcando Perdriel, Ugarteche, Agrelo y Carrizal.

El objetivo principal es detectar niños con patología nutricional que requieran tratamiento y/o derivación, como así también difundir el Método CONIN e implementar estrategias de educación tanto en los niños, como en los padres, en materia de alimentación, crecimiento y desarrollo.

Por ese motivo se realizarán 4 acciones fundamentales: a) La primera es solicitar una Unidad Móvil a Fundación CONIN en la cual se puede realizar una evaluación antropométrica y nutricional de las distintas zonas del departamento. Esta Unidad Móvil cuenta con 4 consultorios, baño y está calefaccionado para atender según las normas de bioseguridad vigentes. En este Camión (ver foto) los profesionales esperan atender y evaluar 8 niños por hora con los protocolos brindados por Fundación CONIN; b) Formar una alianza junto a la Municipalidad de Lujan de Cuyo para hacer el relevamiento en conjunto, ellos aportarían el mapa (zonas vulnerables del departamento), la seguridad y el equipamiento (trifásica, estacionamiento para el camión, etc.) c) Solicitar a  UNIVERSIDADES DEL MEDIO la colaboración de más profesionales y voluntarias para dichas tareas evaluativas intensas, para que puedan reforzar el trabajo de  nuestro equipo operativo. En otra oportunidad se realizó con la participación de la UNIVERSIDAD AUSTRAL; y d) Encarar una campaña de ampliación de DONACIONES  regulares o extraordinarios que permitan llevar adelante el abordaje de la problemática de la desnutrición según la metodología CONIN.  En tal sentido, se espera la colaboración regular de la población y de nuevos aportantes, sensibles con la situación infantil.

Hay que recordar el trabajo de CONIN y su metodología de abordaje integral del niño desnutrido y su familia. Los profesionales del área nutricional, pediátrica, social, psicopedagógica y fonoaudiológica se encargan de evaluar y diseñar una estrategia de atención personalizada que respondan a la situación familiar, económica, social y cultural que presenta cada niño. Los voluntarios y voluntarias atienden minuciosamente y afectuosamente a los bebés y niños, preparan comidas y bolsones de alimentos acorde a cada familia, contienen y capacitan a las madres, adquieren y seleccionan alimentos saludables y realizan las tareas propias de administración, cuidado y custodia de los bienes.

Para más información contactarse con Juan Simón al 2615895668 o Aldo Merciel 26130099777

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Hablemos de Esclerosis Múltiple -->

Hablemos de Esclerosis Múltiple

El último miércoles de cada mes está dedicado a recordar esta enfermedad. Sin embargo, los pacientes enfrentan cada día los desafíos de convivir con los síntomas. ¿Qué hay de nuevo? Te lo contamos.

Por Lic. Cecilia C. Ortiz. Neuropsicóloga. Mgster. en Neurociencias

Hace aproximadamente un año, me encontraba dando una charla a un grupo de pacientes sobre alteraciones cognitivas en la esclerosis múltiple. Durante el recreo, se me acercó Juan con su mamá. De unos 25 años, alto, a duras penas podía caminar, veía muy poco, pero escuchaba bien. Me contó que cursaba el último año de su carrera universitaria (que había comenzado ya declarada su enfermedad) y que, más allá de los síntomas físicos, le costaba mucho retener información. Nada de eso lo había frenado. Su limitación no era una limitación para él, sino un obstáculo más a superar.

La historia nos remonta al año 1868. El famoso profesor Jean-Martin Charcot, padre de la neurología, tenía una asistente. Súbitamente la mujer comenzó a padecer temblores, dificultad para hablar y movimientos anormales en los ojos. Le realizaron múltiples estudios y revisaciones, sin poder arribar a un diagnóstico antes de su muerte. Por suerte ella donó su cerebro y al estudiarlo, su jefe descubrió una serie de “puntos” (que hoy se reconocen como placas) dispersos, característicos de la llamada “esclerosis en placas” o esclerosis múltiple (EM), como se la denomina actualmente. Aún con el correr de los años, continúan las investigaciones acerca de este mal.

La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune que ataca al sistema nervioso. Nuestro sistema inmunitario nos protege de enfermedades. En las afecciones autoinmunes, por un error, el cuerpo ataca las células sanas.

Las neuronas están protegidas por una delgada membrana de color claro, llamada mielina. En la esclerosis múltiple, el sistema autoinmune ataca a la mielina destruyéndola, porque no la reconoce como parte del organismo. Como consecuencia, los impulsos nerviosos disminuyen o se detienen. La edad de comienzo es entre los 20 y 40 años de edad y se diagnostica con mayor frecuencia en mujeres.

Los síntomas pueden darse a nivel muscular, sensitivo o cognitivo.

A nivel muscular a modo de:

Pérdida del equilibrio. Espasmos musculares. Entumecimiento o sensación anormal en cualquier zona. Problemas para mover los brazos y las piernas. Dificultad para caminar. Problemas con la coordinación y para hacer movimientos pequeños. Temblor o debilidad en uno o ambos brazos o piernas.

A nivel sensitivo, como:

Visión doble. Molestia en los ojos. Movimientos oculares incontrolables. Pérdida de visión (usualmente afecta un ojo a la vez). Dolor facial. Espasmos musculares dolorosos. Sensación de picazón, hormigueo o ardor en brazos y piernas.

Los síntomas cognitivos también están presentes. Y últimas investigaciones indican que  habría una forma de inicio que afectaría, en primera instancia, al rendimiento de las funciones cognitivas superiores:

Atención. Memoria reciente. Velocidad de procesamiento. Viso-construcción. Habilidades ejecutivas (organización, planificación, toma de decisiones).

Las complicaciones de la enfermedad pueden provocar rigidez muscular o espasmos, parálisis, problemas en el tracto digestivo o urinario, alteración en el estado de ánimo (depresión). La mayoría de los pacientes con EM evoluciona según remisión-recaída, es decir, se alternan períodos con síntomas (que pueden durar días o semanas) con períodos asintomáticos (que pueden durar meses e incluso, años). Un importante número de estos pacientes desarrolla un avance progresivo de los síntomas.

Existe, además, un porcentaje de personas en las que la enfermedad evoluciona gradualmente, sin períodos de remisión. Es la llamada forma progresiva primaria. El tratamiento es complejo y requiere de un equipo entrenado, conformado por especialistas en neurología, rehabilitación y salud mental.

La provincia de Mendoza cuenta con un Programa Provincial de Esclerosis Múltiple, que se maneja en el Hospital Central, donde se ofrece a los pacientes atención médica, accesibilidad a los estudios complementarios y tratamientos necesarios.

Los factores considerados de riesgo, ya que pueden aumentar la posibilidad de tener EM, son: edad, antecedentes familiares de EM, infecciones, raza (la raza blanca es más proclive a padecerla), tabaquismo. Pero además, existe un factor agregado, que es la segregación social. Muchos de estos pacientes quedan sin trabajo, sin grupos de pertenencia. Porque, desde luego, el desconocimiento gobierna, y dictamina que las personas afectadas por EM serán una piedra en el zapato. La mayoría de las veces, esto es lo que más duele y lo que más incapacita.

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Mendoza adhiere a las medidas acordadas con el Gobierno nacional para los próximos nueve días -->

Mendoza adhiere a las medidas acordadas con el Gobierno nacional para los próximos nueve días

En relación con lo convenido en la última reunión entre el Presidente Alberto Fernández, parte de su gabinete y los gobernadores, el Gobierno de Mendoza entiende que la nueva restricción a la circulación de personas dispuesta por la Nación es útil para contrarrestar el difícil momento epidemiológico que vive el país.

Sobre la base de los anuncios hechos por el Presidente ayer, ya que los correspondientes contenidos normativos aún se esperan con la aparición del próximo decreto de necesidad y urgencia, se considera razonable impulsar mayores restricciones para los próximos nueve días. Se ha decidido no prorrogar este plazo, para que las ciudadanas y los ciudadanos puedan tener plena certeza de que es una medida estrictamente acotada en el tiempo y, también, que el sacrificio que implican tiene inexorablemente fecha de finalización, con lo cual desde el primer minuto del lunes 31 de mayo Mendoza volverá al esquema de regulaciones que mantiene en la actualidad.

Particularmente, se considera que las medidas deben ser complementadas con las siguientes:

  • En la provincia, los miércoles, jueves y viernes de la próxima semana, las clases no se suspenden, sino que se dictarán de forma virtual, y se reanudará la presencialidad en los casos correspondientes el lunes 31 de mayo.
  • Los servicios de envío a domicilio de comidas (delivery) podrán funcionar hasta las 23 y, por lo tanto, los comercios relacionados. En tanto que el servicio de pase y lleve (take away) en los restaurantes podrán funcionar hasta las 18. También, en ese horario y con esa modalidad, podrán funcionar los comercios de cercanía no esenciales.

De esta manera, entre el sábado 22 de mayo, a las 0, y el domingo 30 de mayo inclusive, las actividades se verán restringidas solo a las esenciales establecidas por el Ejecutivo nacional.

  • El transporte público solo funcionara para las actividades permitidas.
  • Los clubes deberán permanecer cerrados y solo se podrán practicar deportes individuales, como caminar, correr o andar en bicicleta, en las inmediaciones del hogar de cada uno y nunca en grupos.
  • El sistema de restricción por terminación de DNI para comprar en comercios esenciales seguirá vigente como en la actualidad, salvo urgencias.

Una vez más, desde el Gobierno provincial señalaron que la responsabilidad ciudadana y el apego al cumplimiento de las nuevas medidas será determinante para que el resultado de este gran esfuerzo colectivo sea efectivo.

Asimismo, dejaron en claro que el proceso de vacunación seguirá adelante con la mayor intensidad posible, resultando suficiente el turno para poder acudir al centro correspondiente.

Paralelamente, hay que destacar que desde Mendoza se ha solicitado al Gobierno nacional el apoyo expreso a los sectores de la economía que tienen mayor impacto, porque seguimos creyendo que es indispensable mantener un equilibrio razonable entre cuidado de la salud y el funcionamiento de la economía, que garantice el empleo, que es determinante en la lucha contra la pobreza.

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Adecuarse a los cambios: Nuestro cerebro y el duelo -->

Adecuarse a los cambios: Nuestro cerebro y el duelo

¿Qué nos genera una pérdida? ¿De qué manera interviene nuestro cerebro en los procesos dolorosos?

Por Cecilia C. Ortiz – Neuropsicóloga – Mgster. en Neurociencias

Luisa tiene que mudarse de casa a un departamento en otra provincia. Mario acaba de ser despedido de su trabajo. Amelia está terminando la primaria y se prepara para entrar a la secundaria en otro colegio. Agustina perdió su celular con todas las fotos junto a sus amigas. Leonor se jubila este año. A María le diagnosticaron una enfermedad crónica. José enterró a su esposa la semana pasada. Marisa acaba de separarse. ¿Qué tienen de común estas historias? Todos tendrán que afrontar una pérdida. Todos dejarán algo atrás en sus recuerdos y deberán mirar una situación nueva, en la que aquello que estaba, ya no estará más, por lo menos en la vida cotidiana.

¿Quién no perdió algo o a alguien alguna vez? ¿Y quién no sufrió tanto que llegó a pensar que la vida ya no sería la misma sin aquello? Con el paso del tiempo, seguramente la vida no fue la misma, pero siguió y nosotros inmersos en ella, adecuándonos como pudimos a los cambios. Porque de eso se trata vivir, ¿no?

El duelo se define como un proceso de adaptación ante la pérdida de una persona, objeto o evento significativo (de alguien o algo físico o de algo abstracto, como una posición, un contexto, una etapa evolutiva, salud). Implica emociones, comportamientos y fisiología. Se trata de una adaptación a una pérdida que, necesariamente, va acompañada de dolor.

Cuando hablo del duelo con mis pacientes les hago una analogía: Seguramente vos, lector, alguna vez te lastimaste, ¿no? En ese momento, te dolió mucho y como suele pasar cuando uno tiene una herida, todo, absolutamente todo, te roza ahí, entonces duele más. Además, tenés la sensación de que se compadecen de vos, pero nadie siente el dolor que sentís, es un dolor solitario. Hasta que empieza a hacerse una costra. Te pica, pero ya no duele tanto. Y la costra se cae y queda una cicatriz. Y el dolor ya no está. Y te mirás la cicatriz y te acordás que te dolió mucho, pero ya no sentís ese dolor. Lo mismo implica el proceso de duelo. Duele, hasta que el dolor se va.

Stefan Klein, neurocientífico y periodista alemán apunta que las respuestas del duelo “están programadas en el cerebro y en realidad pueden ser muy útiles”. El autor dice que, cuando perdemos algo, el organismo responde con la tristeza, que vendría a ser como una señal de que debemos renunciar a algo. ¿Qué quiere decir esto? Que, en una situación de pérdida no está mal sentirse mal, porque ese malestar nos permitirá luego salir. El tema es cómo uno tramita esa emoción, cuánto uno se permite estar triste.

Se sabe que el duelo debe atravesar 3 etapas para resolverse adecuadamente:

1)    “Fase de entumecimiento o shock”: De intensa desesperación, caracterizada por aturdimiento, negación, cólera y no aceptación. Puede durar entre varios días o meses. Durante esta fase solemos preguntarnos “¿Por qué pasó?”

2)    “Fase de anhelo y búsqueda”: Período de intensa añoranza y de búsqueda de la persona fallecida, caracterizada por inquietud física y pensamientos permanentes sobre el fallecido. Puede durar varios meses e incluso años de una forma atenuada.

3)    “Fase de reorganización”: Comienzan a remitir los aspectos más dolorosos del duelo y la persona empieza a experimentar la sensación de reincorporarse a la vida. La persona, objeto o situación perdida se recuerda ahora con una sensación combinada de alegría y tristeza y se internaliza la imagen.

Para superar el duelo, sí o sí tenemos que atravesar los tres estadíos. El quedarse estancado en uno, indicaría duelo patológico, que, a la larga, puede conducir a enfermedades.

Mitos sobre el Duelo:

En toda cultura circulan pensamientos sobre cómo sobrellevar la pérdida. Particularmente, en nuestro medio, escuchamos cosas como: “Hay que sobrellevarlo solo”. “Hay que ser fuerte”. “Hay que mantenerse ocupado”. “Hay que ocultar los sentimientos”. Nada más alejado de eso. ¿Qué es necesario para empezar a tramitar un duelo?

  • Reconocer la pérdida.
  • Aceptar que esa pérdida es algo valioso y significativo.
  • Aceptar que la situación es irreversible.
  • Permitirse experimentar emociones y hablar sobre ellas.

No olvides nunca que ocultar el dolor no es beneficioso. Tenemos que permitirnos sufrir. El llanto también ayuda y es el mejor homenaje que podemos hacer a la persona, objeto o situación perdida. Buscar apoyo profesional también suele ser de gran utilidad. En definitiva, como decía el famoso psiquiatra Víctor Frankl: Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento”.

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Segunda ola: Reflexiones sociales desde el campo médico -->

Segunda ola: Reflexiones sociales desde el campo médico

¿Qué está sucediendo y hacia dónde vamos con la pandemia por SARS-CO2 que ha producido la COVID 19, la enfermedad producida por este virus que ha transformado nuestras vidas? Hay muchos aspectos para valorar y creo que nos va a dejar grandes enseñanzas cuando volvamos a la normalidad.

Dr. Daniel R. Miranda – Médico Pediatra – Rector Universidad Maza

Esa normalidad que conocíamos en el 2019 no será como antes porque los cambios paradigmáticos producidos a todo nivel (sanitario, educativo, económico, social y cultural) han sido trascendentes. Esta enfermedad indudablemente ha modificado las interrelaciones personales y los vínculos afectivos, y ha generado sobre todo conflictos políticos partidarios. Lamentablemente debería haber hecho todo lo contrario: habernos unido más que nunca en la toma de medidas entendibles y razonables.

¿Qué pasó con nuestra comunidad, con nuestra sociedad? En un primer momento se tomaron medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio, el ASPO, que fueron importantes; lo mismo que el distanciamiento social, porque evitó algo fundamental: el colapso del sistema sanitario. La Argentina, en todos sus ámbitos de internación de pacientes con esta grave enfermedad, no tuvo que elegir entre quién vivía y quién no. Creo que esa ha sido una de las grandes fortalezas que tuvo el ASPO y el DISPO. Pudimos estar o no de acuerdo, pero el sistema sanitario no colapsó. Esto quiere decir que todos recibieron las atenciones correspondientes del equipo de salud, formado por médicos, enfermeros, kinesiólogos, terapistas ocupacionales, bioquímicos, farmacéuticos, personal de salud mental -cada vez más necesario-, y el resto de los integrantes: todos cumplen un rol fundamental.

El equipo de salud tiene que ser protegido, entonces surge la pregunta: ¿Quién cuida a los que nos cuidan? El personal de salud al momento actual está extenuado, cansado, por lo tanto esta segunda ola que ya toca las puertas de cada una de nuestras casas viene con una carga y una mochila muy importante de estrés emocional, físico, social, y esto es lo que deben entender nuestros gobernantes. Esto ha perjudicado a lo económico y ha repercutido en aumentar los niveles de pobreza e indigencia pero en este momento estamos al comienzo de un segundo brote que no sabemos cómo va a finalizar. Realmente tenemos que tomar medidas que son muchas veces antipáticas para algunos grupos de la sociedad. Indudablemente cualquiera que se tome a nivel gubernamental no le va a gusta a algún sector, pero en este momento es necesario aplicar medidas restrictivas y controladas. Debe primar el sentido común, el criterio y por lo tanto elaborar las estrategias sanitarias y preventivas más acordes a la situación.

La sociedad, con un comportamiento individualista, no cumple con lo básico: como es el uso de barbijo, el lavado de manos, elementos de protección fundamentales en cualquier sociedad donde exista un brote epidémico o una pandemia. No podemos echarle la culpa a los adolescentes porque todos somos responsables de su comportamiento. Tenemos que entender que la responsabilidad es social y para que exista esto lo primero que debe existir es responsabilidad individual.

Estamos todos cansados de este tipo de medidas pero esto ocurre a nivel global: no hay lugar del mundo que haya quedado ajeno a estaS situaciones antipáticas de confinamiento, de aislamiento, de falta de reuniones sociales y vínculos afectivos, de disfunciones a nivel familiar, pero lamentablemente es la única forma de enfrentar a un virus sumamente agresivo del cual la comunidad científica no tiene prácticamente experiencia necesaria para saber cómo va a evolucionar. No sabemos todavía si las vacunas son efectivas por seis meses, por un año, o como en el caso de la gripe tendremos que hacer vacunaciones periódicas por la capacidad de mutación que tiene el SARS-CO2.

Seguimos buscando culpables y es una forma de restar: consensuemos, estemos más juntos que nunca y este es un pedido a quienes tienen el privilegio de haber sido elegidos para gobernarnos. Deberían estar dando el ejemplo oficialismo y oposición. Si no hay ejemplo de comunión y de unión difícilmente vaya a haber respuestas por parte de la comunidad. Creo que debemos reflexionar analizando los números porque detrás de cada número hay un enfermo, un muerto y detrás de cada muerto y enfermo hay una familia. Ese muerto y esa familia podemos ser nosotros y necesitar del sistema sanitario.

Vamos al invierno y un mayor hacinamiento. Algo que no tuvimos el año pasado gracias a las medidas que se tomaron es que no había otras patologías concomitantes como virosis respiratoria que afecta a niños, adolescentes y también a la población adulta. Los más vulnerables son los niños y las personas de edades mayores. Este año por esta liberación y la falta de cumplimiento de las medidas básicas mencionadas, hará que no solamente tengamos COVID 19 sino otras infecciones respiratorias que nos van a confundir en los diagnósticos y llevarán a sobre diagnosticar y sobre demandar el sistema sanitario para ver si es o no COVID 19. También puede pasar que algún médico deba decidir quién está más grave y quién tiene más posibilidades de vida para ocupar una cama y esa sea una dura realidad.

Nadie saldrá como era antes. Todos hemos tenido un gran aprendizaje en mayor o menor medida. Deberíamos invitar a que nuestros gobernantes, del partido que sean, visiten los hospitales, las terapias intensivas, los centros de salud COVID 19 y las morgues. Sería muy importante las condolencias colectivas ecuménicas como se hacen en otros países del mundo. Cinco minutos por semana oficialmente se dan para los familiares que han perdido un ser querido, un amigo, en esta situación de pandemia. Espero que este mensaje sirva para reflexionar. Lo digo como médico, como rector de una universidad a la que asisten adolescentes y adultos jóvenes, pero sobre todo lo digo como ser humano: tenemos más que nunca que ser humanos.

“Cuidarse ahora para reencontrarse pronto”. Como dice el lema de nuestra universidad.

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Drogas, Cerebro y Comportamiento -->

Drogas, Cerebro y Comportamiento

“Bajo el efecto de las drogas no te importa nada, sólo quieres aislarte del mundo y conseguir una paz interior que no se consigue en estado normal”, confesó Kurt Cobain. Las drogas alteran la conducta, pero, ¿todas las drogas tienen el mismo efecto en nuestro cerebro?

Por Lic. Cecilia C. Ortiz – Neuropsicóloga y Mgter. en Neurociencias*

Sin lugar a dudas este tema agobia nuestra cotidianeidad y es que, lamentablemente, cada vez más jóvenes, y no tan jóvenes, recurren a ella. Pero ¿qué es, o qué denota la palabra “droga”? La OMS dice que es “cualquier sustancia que, en el interior de un organismo viviente, puede modificar su percepción y estado de ánimo, la facultad de procesar información a partir de la percepción, la característica subjetiva de valorar la información y la conducta”.

Es decir que droga es cualquier elemento ajeno a nuestro cuerpo que, una vez incorporado, genera cambios en nuestra manera de concebir la realidad y de comportarnos conforme a ella.

Desde el punto de vista jurídico, y siempre teniendo en cuenta que todas las drogas son nocivas para nosotros, se distingue entre drogas legales e ilegales. El primer grupo incluye aquellas sustancias cuya producción y comercialización está contemplada por las leyes, es el caso del alcohol y del tabaco. Dentro del segundo grupo, están las sustancias cuya producción y compraventa es ilegal y clandestina.

En general, las drogas generan dependencia física y psicológica y, de acuerdo al efecto que tienen, pueden dividirse en tres grandes grupos:

-          Depresoras: Enlentecen el funcionamiento del cerebro, inclusive pudiendo conducir al coma a través de un proceso de “adormecimiento” de las funciones cognitivas. Es el caso de: alcohol, ansiolíticos (alprazolam, diazepam, lorazepam), opiáceos (morfina, codeína), hipnóticos, solventes.

-          Estimulantes: Aceleran el funcionamiento cerebral, induciendo a una aceleración del pensamiento que puede desembocar en hiperactividad, como las anfetaminas y la cocaína y, en menor grado, la cafeína y la nicotina.

-          Alucinógenos: Alteran el funcionamiento del cerebro, dando lugar a distorsiones perceptivas y/o alucinaciones, como el LSD, los hongos alucinógenos, floripón y algunos derivados químicos del cannabis.

Al hablar de drogas es importante revisar algunos conceptos:

Si tenemos algún padecimiento físico o psicológico, el médico nos receta una droga. Nosotros hacemos un uso prescrito de esa sustancia, que estipula una dosis (debidamente planificada por el especialista) y un tiempo determinado. La finalidad es mejorar la dolencia.

Cuando se pierde el control sobre el uso de la sustancia, se despierta un ansia, es decir, un impulso intenso e indominable para incorporarla. La persona se ha hecho adicta al efecto de la droga en su cuerpo. Esto conduce al abuso, patrón desadaptativo de ingesta, que se manifiesta por una conducta compulsiva y recurrente a consumir. Muchas veces conduce a evadir obligaciones y a someterse a problemas interpersonales, sociales y legales.

Cuando, a pesar de la aparición de problemas significativos asociados al consumo, la persona reincide autoadministrándose la droga, hablamos de dependencia, lo que señala que se ha perdido la voluntad y el control. La dependencia abre el círculo vicioso de abstinencia – ansia / compulsión – abuso.

La dependencia física implica intensas alteraciones en la fisiología y en la neurotransmisión que conducen a que nuestro organismo necesite la sustancia adictiva para mantener su homeostasis.

La dependencia psicológica supone una sensación de satisfacción y motivación psíquica que ayuda a evadirse de una realidad muchas veces dolorosa, generando sensación de placer y evitación de sensaciones desagradables.

El abordaje siempre es interdisciplinario y, en algunas circunstancias, requiere internación, sobre todo si hay riesgo de vida para el paciente.

Sin lugar a dudas es un tema complejo, multicausal, que afecta no solamente al paciente, sino también a su grupo familiar y social próximo. Salir no es fácil, pero tampoco imposible. Como siempre digo, la realidad es dolorosa, pero nosotros podemos optar por no sufrir, depende de dónde elijamos posicionarnos.

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