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Vecinos unidos, jamás serán vencidos

Vocación de servicio y compromiso con la comunidad y el entorno caracterizan desde un primer momento a la Unión Vecinal de Chacras de Coria, una organización con personería jurídica nacida en 1965 con la finalidad de crear escuelas.

“Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las ejecutan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos”. Silvano Savoy aún guarda un recorte de diario -amarillo- en que aparecen los versos del poeta japonés Kioto. Sobre una mesada de madera se apilan carpetas en las que conserva la historia del pueblo a través de los años, desde la formación de la Unión Vecinal Chacras de Coria, el 5 de marzo de 1965, y luego de que fuera disuelta ese febrero la Escuela Mosconi.

“Al domingo siguiente nos reunimos en el Club de Chacras y así nació la Unión Vecinal. A esa reunión invitamos a un profesor que, como todos, trabajaba ad honorem, a los chicos del centro de estudiantes y a otras personas más con el fin de fijar el inicio de las clases. No teníamos nada y precisamente por eso fijamos primero la fecha y después salimos corriendo a conseguir las cosas”, dice Silvano. Así es como luego de varias tratativas lograron que la Mosconi funcionara temporalmente de noche en la Escuela Teresa O´Connor. Desde entonces, la labor de la Unión Vecinal fue fundamental para entender cómo llegaron a Chacras, escuelas, cloacas y hasta la red de gas.

Silvano era por aquella época, dueño de un taller de carpintería ubicado donde ahora funciona Fundiola. Junto a otros vecinos compartía la preocupación por la falta de instituciones educativas en el lugar. ¿Los objetivos? Abrir una primaria, que al poco tiempo se cumplió con la oficialización de la Mosconi, y una técnica nocturna que permitiera capacitar a los trabajadores. Alrededor de 18 vecinos se encontraban en una casa prestada para debatir los pasos a seguir en la consecución de proyectos. En 1966 organizaron la Primera Gran Exposición Técnico Industrial en la Plaza de Chacras y luego una Exposición de Artesanía e Industria de Mendoza.

“Yo he nacido en Chacras y desde siempre sentí la necesidad de trabajar por los demás. Esta labor comunitaria fue pensada en beneficio de la población del distrito”, dice Savoy, tres veces Presidente de la organización con personería jurídica. “Cuántos egresados han tenido nuestras escuelas, cuántos de ellos son ahora profesionales. Las obras pueden esperar, pero lo que no se hace por las personas a tiempo no vuelve más. Si hubiéramos esperado a que el Ministerio hiciera las escuelas, todavía seguiríamos sin respuesta”, asegura.

Entre los logros que suma esta organización con el devenir del tiempo figura la apertura de la calle Aguinaga, la colocación del grifo para el suministro de agua potable en la Plaza, la creación de una sucursal del Banco Mendoza, la creación de la escuela secundaria diurna y oficial Francisco Correas, “la Panchito”; la instalación de la red de gas -obra costeada por los vecinos-, la construcción de la sede social de la Unión Vecinal y de 36 viviendas en el Barrio 25 de Mayo luego del aluvión de 1970, la realización de un censo para evidenciar la imperiosa necesidad de crear instituciones educativas, el reconocimiento a vecinos destacados, la iluminación de la calle Mitre -primera en obtener alumbrado público-, la realización de la Cena de la Amistad, la gestión de la red de cloacas, entre otras acciones.

Julio Díaz Valentín visita Chacras desde el verano de 1945, cuando se trasladaba con su familia para pasar el calor en la finca materna. En 1967 y luego de que su mujer, Mónica Itoiz, quedara encantada con el lugar, se instalaron definitivamente en Chacras de Coria, donde tuvieron cinco hijos. El ambiente, tranquilo y familiar, era encantador, recuerda. “Aunque no nos conociéramos todos, el saludo en la calle se daba naturalmente”, dice. Tanto él como su señora se involucraron en la Unión Vecinal con la instalación de la red de gas, “una tarea grande que nos llevó a movernos y colaborar”, dice. Su compromiso constante lo llevó a ser Presidente de la Unión durante una década, en la que sintió la obligación moral de llevar adelante esta tarea.

Tanto él como Savoy consideran que la Unión Vecinal debe replantearse su devenir. Por un lado, por el crecimiento del distrito, que impide ocuparse de los problemas de cada barrio; por el otro, porque existen nuevas uniones vecinales que abordan los problemas que las aquejan en lo particular. “La llegada acelerada de nuevos habitantes ha modificado la idiosincrasia del lugar. Hay personas muy colaboradoras, pero otras que usan a Chacras como dormitorio sin preocuparse por el bien común. Se ha despersonalizado mucho el trato, también es cierto que se ha vuelto más cómodo vivir aquí porque no hay necesidad de ir tanto al centro, pero el pueblo se ha perdido”, dice el arquitecto Díaz Valentín.

¿Cómo estamos hoy?

En la actualidad, la Unión Vecinal Chacras de Coria continúa con sus reuniones periódicas y trabaja en la observación del lugar para detectar problemas y posibles soluciones. “Luego de consensuar una solución, formalizamos la sugerencia al intendente mediante una nota, pero bajo esta gestión municipal no hemos recibido nunca respuesta”, dice Teresa Melucci, Secretaria General de la organización y abogada. A pesar de haber nacido y vivido en Buenos Aires, luego de un exilio forzado en México durante la dictadura militar, eligió radicarse en Chacras con sus mascotas.

“Me interesa el trabajo comunitario porque es una forma de participar en la dinámica ciudadana, de comprometerse con la calidad de vida de las personas, de recrear el uso del espacio público en un marco armónico donde se pueda compartir con otros el disfrute del entorno”, dice Teresa. Desde que se sumó a la Unión Vecinal ella y el equipo actual han trabajado por preservar los frentes de casas antiguas –especialmente la fachada del nuevo edificio del Registro Civil que demandó varias tramitaciones para que se conservara según el edificio original- atender a la tala indiscriminada del patrimonio forestal, la seguridad vial, el riego y cuidado de los espacios públicos y el respeto por el entorno ambiental y edilicio de Chacras de Coria: el rincón en el mundo de varios de sus habitantes.

Es así que desde el año 2007 hasta el 2009, la vecinalista estuvo trabajando en el armado de un plan de ordenamiento urbano para nuestro distrito, del que sólo se implementó la primera etapa por decisión municipal.

Los vecinos durante una reunión en torno a la seguridad.

La arquitecta Mónica Itoiz habla en la Casa de Gobierno durante las tramitaciones por la conservación de la fachada del Registro Civil.

Gustavo Grimalt y Silvano Savoy caminan por las calles del pueblo.

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