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Historias de vecinos: María y Alfredo -->

Historias de vecinos: María y Alfredo

Se conocieron con la llegada de Alfredo Pucci (82) a Chacras de Coria. Fue una tarde de retreta de 1956 en la Plaza de Chacras de Coria cuando este inmigrante italiano se acercó a María Massola (78) para bailar con ella. Es que como miles de exiliados, Alfredo llegó junto a su familia en busca de un mejor porvenir. Una vez instalado en el pueblo encontró trabajo en la viña y formó una numerosa familia junto a María, dedicada a la costura y el bordado. Juntos tuvieron cuatro hijos y se instalaron en una casa del barrio Collovati. ¿Cómo era Chacras de Coria, allá por los años ´50? Estos chacrenses de siempre recuerdan que se trataba de “un lugar fresquito en el que había fiesta de viernes a domingo en la Plaza. Los carnavales eran una belleza y la zona muy tranquila, rodeada de viñedos, nada que ver con la actualidad, que se ha convertido en una ciudad”. Los visitamos en su casa y tomamos esta fotografía, entre mates y memorias de antaño.

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Octavio Perín: Amor por los caballos -->

Octavio Perín: Amor por los caballos

Desde su primera infancia encontró en ellos una gran pasión que con el tiempo lo llevó a involucrarse en la vida de campo y el desarrollo de su oficio de herrador.


Octavio Perín (34) nació en Chacras de Coria, a pesar de que con el tiempo y motivado por su amor a los caballos, residiera en Buenos Aires y ampliara sus conocimientos y experiencia en Estados Unidos. ¿Qué hizo? Herrar caballos, porque esa es su profesión, que consiste en recortar el casco de los equinos, poner las herraduras en base a la disciplina para la que es utilizado cada animal, además de brindarle los cuidados básicos para su mantenimiento. “Mi acercamiento a los caballos viene desde que tengo uso de razón”, dice. En el 2001 trabajó durante seis años en Buenos Aires en una cabaña de caballos criollos, “San Baldomero” y más tarde continuó su formación mediante cursos teóricos y prácticos.

Hijo de una profesora de arte y de un ingeniero, Octavio creció desde chico motivado por la vida de campo y su gente. A los seis años tuvo su primer equino, por el que circuló por las calles chacrenses; con el tiempo llegaron otros, que fueron cuidados por momentos por el recordado señor Porreta donde ahora es el barrio Chacras de Farrell. En el fondo de su casa, recuerda, tenía un corral donde los guardaba. ¿De dónde viene tu pasión por los caballos? “Yo creo que lo traigo en la sangre. Uno de mis abuelos tuvo un criadero y el otro, cuando estuvo en la guerra, fue parte de la caballería. Los caballos son animales súper inteligentes que entienden más de lo que uno cree y han sido fundamentales para las grandes conquistas de la historia y la vida del hombre”.

Su primer dibujo de niño tuvo a un caballo como protagonista, en su casa hay libros dedicados a esta especie asociada a las costumbres campestres de las que tanto disfruta Octavio. Ex alumno de la Escuela Teresa O’ Connor y de la Panchito Correas, recuerda su infancia como una etapa increíble, de juego al aire libre y aventuras en la naturaleza. En relación a su trabajo le gustaría que el oficio fuera valorado en Mendoza, “ya que es tan importante como un buen veterinario o un buen entrenador. El herrado es tan fundamental como la buena alimentación. En condiciones naturales el caballo se autorregula, pero cuando es domesticado requiere de cuidados especiales”, asegura este joven chacrense.

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Fiesta en el pueblo: arrancan los festejos por el aniversario de la Parroquia -->

Fiesta en el pueblo: arrancan los festejos por el aniversario de la Parroquia

Historias, música, deporte, arte y, por sobre todo, mucha alegría para homenajear todos juntos una de las fechas más importantes que tiene nuestro pueblo: 15 de setiembre de 1935, el día que se inauguró la iglesia frente a la plaza.

El 80° Aniversario de la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se viene con todo. Ya arrancó en setiembre con la muestra histórica a cargo de la vecina Rosita Elaskar.

Ahora siguen la peña musical y la maratón, para concluir con una exposición y subasta de cuadros, con las obras donadas por artistas mendocinos. La idea es recaudar fondos para las reparaciones estructurales del edificio ícono de nuestro pueblo.

Según el cronograma ideado por la Comisión encargada de la organización de los festejos, las fechas restantes serían las siguientes.

El 2 de octubre es la peña en el corazón de la Plaza, con los grupos folklóricos Los Guanaqueros y Ay’Gualicho. Esa noche habrá patio de comidas en los alrededores, para alegrar los espíritus.

El 1º de noviembre será la Maratón por las calles del pueblo, según organiza Rito Irañeta.

La muestra de las obras artísticas se inaugurará el 7 de noviembre, a las 21 horas, para concluir con un vino de honor el 15 de noviembre, luego de la Procesión y Misa de Cierre de los festejos.

Por su parte, la Novena se llevará a cabo desde el 6 al 14 de noviembre a las 20 hs.

Todos los vecinos están invitados a participar, con alegría y buena onda, a compartir esta fiesta que trasciende lo religioso y nos convoca como comunidad.

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Familia de trabajadores: Los Orsini -->

Familia de trabajadores: Los Orsini

Con mucho esfuerzo, montaron una empresa dedicada a la producción, empaque, distribución y exportación de frutas. Una calle de Chacras de Coria lleva su nombre. Repaso por el sueño de una numerosa familia que apostó por su negocio y lo hizo brillar.

Elio Orsini junto a su compañera Clara Colombano en su casa de Chacras.

En 1935 la familia Orsini dejó atrás su vida en Las Heras y se instaló en Chacras de Coria. Eran parte de ese núcleo, Horacio Orsini, Asunta Grasso y sus siete hijos: Antonio, Nicola, Margarita, María Esther, Oscar, Héctor y Elio, quien relata esta historia una fría mañana de agosto en la casa ubicada en la calle que lleva por nombre su apellido. Lo acompañan en este rememorar, dos de sus hijos y su mujer, Clara Colombano, una porteña que de niña vivió en Chacras y a la que él, a pesar de la diferencia de edad, le prometió casamiento.

En Nápoles, el abuelo paterno de Elio trabajaba en la chacra y con ese aprendizaje creció y llegó luego Horacio Orsini a Mendoza, donde alquiló un galpón para el empaque de frutas que poco a poco fue creciendo. “Llegaron a trabajar unas 300 personas, mayormente mujeres y muchas de nuestro pueblo”, dice Elio acerca de la empresa familiar que exportó su producción a Brasil, Venezuela o Alemania, que tuvo su frigorífico y armado propio de cajas en nuestro pueblo y que contó con un puesto además de oficinas en el Mercado del Abasto en Buenos Aires. Unas 300 hectáreas en Tunuyán fueron otras de las aristas del negocio que, luego de retirado Horacio, continuaron sus hijos hasta 1963, año en que se disolvió la sociedad Orsini Hermanos.

“A los 7 años empecé clavando cajones; a los 12 ya rotulaba las ciruelas, peras y manzanas que más tarde eran distribuidas; a los 15 supervisaba la cuadrilla de cosecha y a los 18 manejaba camiones y coordinaba otro establecimiento dedicado a la uva de mesa. Dos años más tarde ingresé en el Servicio Militar, ahí está el diploma que me dieron por buena conducta”, dice Elio, más conocido como Pochi. Hacia 1954 el hombre se instaló en Buenos Aires, donde retomó contacto con la ya no tan pequeña Clara, la mujer con la que se casó en 1962 y tuvo cuatro hijos -Marcelo, María Eugenia, Paola y María- y regresó una década más tarde a Chacras de Coria, donde aún residen.

“La hermana de él, Margarita, era muy amiga de mi mamá y entonces nos visitábamos. A mí me daba vergüenza cruzármelo a él, porque cuando me veía, me tiraba las trenzas y me decía: Cuando seas grande me voy a casar con vos. Después yo me fui a vivir a Buenos Aires nuevamente, y allá nos encontramos”, recuerda Clara, hija de Emilio Colombano, quien fuera presidente del Club Chacras de Coria.

Elio recuerda que por entonces, en tiempos de la infancia, el pueblo era muy distinto al lugar que vemos ahora. Pura viña. En Mitre y Viamonte, dice, estaba el Turco Chantiri -actual supermercado Dandi-. Además de un almacén en el que había de “todo”, se encontraba en la zona un surtidor de nafta: “Ese era el casco comercial. También estaba Gelasich, al lado una ferretería y una tienda de ramos generales, Casa Quilisi. A Chacras venían las familias de mucho dinero a pasar el verano. Cuando yo era jovencito hacíamos bailes, “malones”, les decíamos. Ahí íbamos con el Ñato Spezia y Elaskar”, se sonríe Elio, cuando recuerda a sus amigos.

Calle Orsini, la historia

¿Cómo surge el nombre de la calle? Ante la pregunta, el hijo de Elio, Marcelo, responde entre risas: “Alguien puso un cartel”. ¿Quién fue? La picardía en la mirada de Elio lo dice todo: “Había que ponerle un nombre. Fui con un cartel y lo coloqué en la esquina, es el mismo que está ahora. Eso fue cerca de 1973”, dice Pochi. “La gente después reconoció la calle con ese nombre y en los planos de la Municipalidad figura así, también en Google”, agrega Marcelo.

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Los Martín Fierro 2015, Cato, Chacras y siempre el asombro -->

Los Martín Fierro 2015, Cato, Chacras y siempre el asombro

Por Onelia Cobos

Este lasherino-chacrense ya nos tiene acostumbrados a las sorpresas mágicas.

Esta vez, junto con el director Andrés Llugany y elenco, se han hecho merecedores al premio Martín Fierro por mejor ficción del interior del país, un telefilm de 48 minutos.

Para muchos Cato es el caminante diario por Chacras y la Panamericana, medio escondido en una oscura boina que no permite que se le escapen los cuentos y ficciones que elabora mientras hace caminos nuevos.

Para muchos otros, Cato es el increíble resiliente que ha hecho de su difícil  vida familiar un triunfo total configurando el mundo Mariana, junto con su esposa Marisa, permitiendo a Mariana, hija con capacidades diferentes, la inserción en un mundo lleno de amor, estímulo permanente y triunfos artísticos.

Para otros, es el personaje real, “hincha del alma” de Gimnasia y Esgrima, que vive el espectáculo de la cancha en vivo como un sentimiento único e irrepetible.

Sus comienzos veinteañeros  en Canal 7 lo hicieron partícipe del primer Martín Fierro, 46 años atrás, cuando el programa “Informado” conducido por Ambrosio García Lahoz y un Manuel Corominola y Raúl Cayrol  entre otros, y muchos estudiantes de periodismo, trabajaban en el Canal. Ese premio es el Primer Martín Fierro del Interior.

46 años han pasado y  el mundo Llugany, con su peculiar cosmogonía y fantástica cámara fílmica, configura una trama de misterio y esotéricas visiones en un film donde el ajedrez y una internacional competencia jugada por monstruos construyen el film “El silencio”, en el cual Cato parece encajar de maravillas.

El trabajo es elegido como mejor ficción del interior.

En el medio de estos dos galardones, Cato aparece en la Aduana trabajando, estudiando y cerrando dos carreras terciarias, ganando la distinción sanmartiniana, conociendo a Darío (Viejos los trapos -  teatro), narrando cuentos en las escuelas, filmando cortos.

Hay seres que al buscar su propia Alegría terminan contagiando con ella al entorno.

No es común que más allá de los 60 años la gente, después de jubilarse, encuentre en el Hacer Creador la justa vibración del existir.

Transitar lo cultural es producir para el otro el goce estético logrado y sentir haber “encontrado el nombre justo de la vida”.

Los trofeos o galardones individuales se vuelven colectivos cuando personalidades como la de Cato saben hacerse parte del medio en el que viven.

Chacras tiene este año su Martín Fierro también. Gracias Cato.

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¿Se acuerda de la antigua Viamonte? -->

¿Se acuerda de la antigua Viamonte?

Así lucía la calle Viamonte, entre Mitre y Aguinaga, hace algunos años, casi como quince.

La señora pasa por el entonces local de cabinas telefónicas de la familia Cutrera. El pequeño portón y la casa de al lado es de la familia Lori, en cuya puerta se solía sentar Remo Lori. Siguiendo en esa dirección estaba el restorán La Tasca, que hoy funciona en calle Mitre.

La imagen, tomada por Carlos Púrpura, da muestra de la profundidad del cambio ocurrido en la fisonomía de Chacras en muy corto tiempo. En cuanto al protagonista de la foto, varios informantes sostienen que se trata de Carlos Quiroga.


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Piden que se declare Patrimonio Cultural la iglesia de Chacras -->

Piden que se declare Patrimonio Cultural la iglesia de Chacras

El edificio más emblemático de nuestro pueblo, ubicado frente a nuestro principal espacio público, ha despertado el interés de los vecinos por preservarlo y revalorizarlo. Se juntaron más de 500 firmas avalando la movida.

Por Adriana Sayavedra

La idea es que se lo incluya entre los bienes culturales municipales. Méritos no le faltan, si ponemos en valor su encanto, su estilo y su importancia como ícono indiscutido del pueblo, punto de referencia y ámbito arquitectónico representativo de nuestros ancestros. Todo ello conforma un cúmulo de valores sociológicos, que trascienden lo religioso. Hablamos de un bien de toda la comunidad chacrense, en forma particular, pero también, por extensión, lo es de Luján todo.

“Cuando se nombra a Chacras de Coria, inmediatamente la gente asocia el lugar a la histórica iglesia y a su pequeña y coqueta plaza”, nos comenta un vecino, fanático lector de Correveidile. Y como él, son muchos los que sienten identificación con el edificio de nuestra Iglesia, íntimamente integrado a la plaza del pueblo.

Por ello, hace unos días han comenzado a juntar firmas para luego presentar ante las autoridades pertinentes el petitorio de declaración de patrimonio cultural de la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

La historia

La Parroquia del Perpetuo Socorro fue inaugurada el 11 de setiembre de 1935. La iniciativa había surgido desde una activa comisión de vecinos, quienes se ocuparon de que el lugar que habían elegido para vivir contara con un centro cívico.

Según describe el diario La Razón, de fecha 11 de setiembre de 1935, el proceso de creación de nuestro edificio más emblemático y nuestro principal espacio público fue de la siguiente manera: “…por iniciativa del vecino José Fernández Cabrera –bisabuelo de nuestro director Alberto Cabanillas-, el día 16 de julio de 1902, tuvo efecto una asamblea de vecinos que gestionó y obtuvo del señor José Mazzolari y señora María Bresciani de Mazzolari, la donación de los terrenos necesarios para la iglesia, la plaza y la comisaría”.

“Inmediatamente se empezaron los trabajos para formar la plaza y en Mayo de 1903 se solicitó del obispo de Cuyo, la autorización necesaria para la construcción de la Iglesia…”.

“Una comisión de caballeros y otra de damas, presidida ésta por la señora Teresa O’Connor de Fernández, dieron principio a la construcción de la Iglesia, colocándose la piedra fundamental el día 4 de junio de 1905…”.

“Otra comisión de damas, presidida por la señora Encarnación Rosell de Martínez, con la cooperación de otra de caballeros, presidida por Ricardo Deromenis, prosiguió los trabajos hasta concluir la sacristía…siendo  inaugurada el 26 de julio de 1910…”.

Finalmente otra comisión de damas, “presidida por la señora Angélica San Martín de Correas –esposa del reconocido doctor Francisco Correas, quienes vivieran en calle Mitre de nuestro pueblo y en cuyo homenaje se llamó a la escuela pública secundaria-, secundada por otra de caballeros, dio término a la construcción total de la Iglesia y casa para el cura”.

Según la historiadora Norma Accordinaro, “fue construida por los hermanos arquitectos Civit,  entre 1936 y 1943. Y presentaba una exclusividad, ya que se creó con un concepto diferente para la época: tenía espacio para jardines”. Sin embargo un lector de nuestro periódico afirma que “el arquitecto y constructor de dicha obra fue Carlos Raffin”.

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Nuevo destino para la Casa de los Cerutti, ex Mazzolari -->

Nuevo destino para la Casa de los Cerutti, ex Mazzolari

Un blanco en Chacras de Coria

Por María Eva Guevara

El pasado 3 de diciembre, el Congreso de la Nación aprobó una declaración de utilidad pública y sujeta a expropiación, para que el inmueble funcione bajo la órbita del Archivo Nacional de la Memoria. O sea que la casa pasará a manos del Estado Nacional que garantizará  su perfil de espacio para la memoria.

El proyecto se viene impulsando desde hace bastante tiempo, primero en la Legislatura Provincial, luego la ex senadora Marita Perceval lo planteó en el Congreso y por un tema burocrático, la misma iniciativa se volvió a presentar a instancia de la diputada Anabel Fernández Sagasti. Contó con el apoyo de diversas agrupaciones de derechos humanos, familiares de las víctimas y también todas las fuerzas políticas que coincidieron en la importancia de concentrar allí actividades de cultura que vayan perfilando una sociedad con espacio para la memoria.

Qué pasó la noche del 12 de febrero de 1977

Durante muchos años se silenció lo sucedido con la familia Cerutti. Como tantas cosas ocurridas en la etapa de la dictadura militar, el episodio se ajustó al perfil de una sociedad que vive como si no se hubiese enterado de nada. De a poco,  el bolsón de la desmemoria se fue aminorando, sobre todo entre los vecinos que alcanzaron a ver o escuchar, aunque sigue faltando un auténtico reconocimiento de lo que pasó.

Hubo un operativo ilegal en la noche, una patota entró a la histórica casa Mazzolari que era el hogar de la familia Cerutti;  patearon puertas, aterrorizaron a  todos, saquearon, y se llevaron secuestrados a un hombre mayor, Don Victorio Cerutti y a su yerno, Omar Masera Pincolini, un hombre de reconocida trayectoria en la docencia y en las familias cristianas, con mujer e hijos pequeños.

Esa era la forma de hacerse de un botín apetecible. Ambos eran socios de la firma Cerro Largo S.A., una vez secuestrados fueron llevados a la ESMA donde estuvieron aislados y fueron obligados a firmar la transferencia de sus bienes.  Ambos desaparecieron, sus familiares se vieron obligados a exiliarse. Esa fortuna fue a parar a una sociedad controlada por el  Almirante Emilio Eduardo Massera, responsable de ese crimen y de tantos más en el marco de un plan político propio por el cual montó un aparato infernal y siniestro para la delación, la información y la conversión de “subversivos”. Hoy la ESMA es un centro para la Memoria. Un espacio activo, de índole social y cultural, para no olvidar.

Para la casa que fuera de la familia Cerutti se ha pensado similar destino. La comunidad de Chacras de Coria tiene interés en ella, años atrás incluso ayudó a evitar su demolición. Se apeló al Estado y se logró una declaración de patrimonio cultural enfrentando un interés especulativo en torno a ese terreno.

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De cómo nacen la plaza, el centro cívico y la iglesia de Chacras -->

De cómo nacen la plaza, el centro cívico y la iglesia de Chacras

Historias de Chacras. Según informa el Diario La Razón el 11 de setiembre de 1935, por esos días se inauguró con mucho entusiasmo por parte de aquellos vecinos de nuestro lugar, la parroquia del Perpetuo Socorro.

Unos días antes, el 5 de agosto del mismo año, el obispado había emitido los decretos por los que se creaba la parroquia y que nombraba como su primer cura párroco al presbítero José León Zamorano Labbe. Razón por la cual, el día de la inauguración de la Iglesia, luego del acto formal al que asistió el entonces intendente lujanino Vicente Vargas y Videla, el cura “a las 12 fue obsequiado en la casa de un vecino”, se lee en el periódico.

Consta en el citado documento el proceso de creación del tal vez más emblemático edificio de nuestro pueblo, como así también cómo nace su principal espacio público. Y así dice: “…por iniciativa del vecino José Fernández Cabrera –bisabuelo de nuestro director Alberto Cabanillas-, el día 16 de julio de 1902, tuvo efecto una asamblea de vecinos que gestionó y obtuvo del señor José Mazzolari y señora María Bresciani de Mazzolari, la donación de los terrenos necesarios para la iglesia, la plaza y la comisaría”.

Y continúa en párrafos sucesivos: “Inmediatamente se empezaron los trabajos para formar la plaza y en Mayo de 1903 se solicitó del obispo de Cuyo, la autorización necesaria para la construcción de la Iglesia…”.

“Una comisión de caballeros y otra de damas, presidida ésta por la señora Teresa O’Connor de Fernández, dieron principio a la construcción de la Iglesia, colocándose la piedra fundamental en día 4 de junio de 1905…”

“Otra comisión de damas, presidida por la señora Encarnación Rossetti de Martínez, con la cooperación de otra de caballeros, presidida por Ricardo Deromenis, prosiguió los trabajos hasta concluir la sacristía…siendo  inaugurada el 26 de julio de 1910…”. Al acto concurrió el por entonces cura párroco de Luján de Cuyo, Juan de Dios Valcanera y el intendente Vicente Vargas Videla.

Y reza el último párrafo: “Últimamente la comisión de damas presidida por la señora Angélica San Martín de Correas, secundada por otra de caballeros, dio término a la construcción total de la Iglesia y casa para el cura, aunque se ha reducido y variado la ubicación del plano primitivo, como asimismo, se ha cambiado el nombre de la patrona del templo, pues en el acta de la colocación de la piedra fundamental figura dedicado a la virgen de las Mercedes”.

Vaya la difusión de éste documento público como nuestro homenaje a aquellos vecinos que con su generoso compromiso y dedicación a la construcción comunitaria, nos regalaron el espacio central de nuestro pueblo, símbolo y referente del pasar de nuestra actual comunidad, como así también de generaciones anteriores y ojalá de muchas por venir.

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José Luis Pérez Lasala: El jurista enamorado -->

José Luis Pérez Lasala: El jurista enamorado

Por Nicolás Sosa Baccarelli

Una muchacha de 18 años de una belleza apabullante. Eso es lo que el joven andaluz vio sobre la cubierta del vapor “Cabo de Hornos” a mediados de 1955. Habían partido de Cádiz y su destino final era Buenos Aires. “Teresa” respondió cuando José Luis preguntó su nombre, y todo el resto debió ocurrir ese mismo día porque Teresa y su madre abandonaban el barco en Canarias. Así lo hicieron, sorprendidas por el arrebato del joven: “Señora, yo quisiera casarme con su hija”, lanzó sin más. “Estuvimos juntos poco más de un día. Yo era un joven de 24 años, había quedado huérfano, me había recibido de abogado, estaba viajando a la Argentina, y lo único que tenía era una irresponsabilidad absoluta”, cuenta 60 años después José Luis Pérez Lasala, con su acento español intacto, cruzado de piernas en un sillón de su casa de Chacras de Coria.

Al llegar a Buenos Aires se encontró con una ciudad inmensa que lo impresionó inmediatamente. Por disposiciones del gobierno estaba impedido de radicarse en la Capital, “entonces… ¿a dónde ir?”. La elección del lugar se debió a una consulta en algunas oficinas públicas. “¿Dónde hay Facultad de Derecho?” fue la única pregunta que hizo. “En Mendoza hay una” le dijeron; y a Mendoza se vino. Al llegar a nuestra provincia se dirigió al rectorado de la Universidad Nacional de Cuyo donde se llevó la desagradable sorpresa de que la Facultad de Derecho estaba, pero solamente en un papel donde se hablaba de su fundación. En realidad la Facultad no existía.

Armó las valijas otra vez. Destino: Santa Fe, Universidad Nacional del Litoral. Allí tuvo entre sus profesores al destacado penalista y político español Luis Jiménez de Asúa, de quien recuerda su apasionada oratoria y su antifranquismo visceral. En poco menos de dos años logró revalidar su título de abogado. Hecho esto regresó a Mendoza. Mientras tanto las cartas con Teresa iban y venían, hasta que un buen día se decidió y le propuso matrimonio, “Yo estaba decidido a casarme con esa mujer”. Ella aceptó y se casaron a distancia, “por poder”. Ahora faltaba preparar el viaje de Teresa a la Argentina. José Luis viajó a Montevideo a interceptarla en el camino por sorpresa. Se conocieron en el mar y en el mar se reencontraron, ya casados, aunque ésta haya sido la segunda vez que se veían en sus vidas. A esta altura del relato aparece frente a nosotros una mujer: es Teresa.

José Luis Pérez Lasala y su esposa Teresa Villavecchia tomando un café en el pueblo

El camino

Nació en Almería en 1929. Su padre era abogado, sus abuelos eran, uno abogado, el otro notario. La vocación por el derecho – y más precisamente por el derecho civil- viajaba en la sangre. “Cuando llegué a la Argentina encontré, por supuesto, muchas coincidencias con el derecho español”, recuerda y señala como una de las diferencias que más llamaron su atención los distintos sistemas de registro inmobiliario, el enorme valor que tienen los registros en España, en comparación con la Argentina donde se priorizan los títulos. Lejos de ese clásico vicio de los comparatistas de querer injertar obstinadamente ideas extranjeras sin evaluar si el terreno será el adecuado, se apresura en sentenciar que “en Argentina tenemos el mejor régimen posible”.

La mesa de la sala se va poblando de libros, en el transcurso de la charla. Para cada afirmación hay un ejemplo. Habla de los juristas españoles José Luis Lacruz Berdejo y Juan Vallet de Goytisolo con especial admiración y cariño. Se detiene con orgullo en las influencias de los juristas españoles sobre Vélez Sársfield, el autor de nuestro Código Civil. “La influencia de García Goyena en la parte de sucesiones de nuestro código, es notoria”. También se refiere a la silenciosa gravitación de la “Ley Hipotecaria” española sobre las leyes orgánicas de tribunales de la Capital y de las provincias argentinas.

Fue Director del Registro de la Propiedad, Defensor de pobres, Juez de Paz, Juez Civil, y luego se dedicó a ejercer la profesión de abogado civilista especialista en familia y sucesiones. Sin embargo las mayores satisfacciones se las ha brindado, según nos cuenta, la docencia. “Yo he aprendido mucho de mis alumnos. Nunca me gustó dar clases que no sean conversaciones, debates, que los estudiantes me interrumpan… Creo que así debe ser”. Muchas generaciones de abogados, notarios y contadores se han formado en sus aulas, entre la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCuyo y la Facultad de Derecho de Universidad de Mendoza, aparte de otras tantas que se siguen iniciando y perfeccionando con su producción bibliográfica dedicada especialmente al derecho de familia, sucesorio y a temas registrales. Nombra con admiración a Guillermo Borda y pondera elogiosamente su reforma al Código Civil de 1968. “Borda siempre buscaba no la solución más técnica, sino la más justa… Y eso es lo que vale”. Rinde homenaje a Salvador Fornieles y lo considera el primer verdadero especialista en derecho sucesorio de nuestro país. “La Argentina está repleta de talentos”, señala.

El Código que se viene


Sobre la mesa tenemos una caja con las pruebas de imprenta de su tratado de derecho de las sucesiones actualizado. “Lo estoy haciendo, pensando en la sanción del nuevo Código” dice entusiasmado con el nuevo cuerpo legal que todavía está esperando ser ley. Anticipa algunas polémicas y posibles problemas que se avecinan, somete a una visible reflexión algunas ideas que han surgido en la conversación: la vigencia del matrimonio, las relaciones modernas, las nuevas formas de familia, los límites a la libre disposición testamentaria de los bienes… Luego de meditar un instante, el jurista argentino de españolísimo acento, termina diciendo que, en el derecho – como en la vida- “lo mejor es lo que hace más feliz al ser humano”.

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