Archivo | Editorial

Editorial: El tiempo de no hacer nada -->

Editorial: El tiempo de no hacer nada

El martes 24 de enero, Clarín publicó en su contratapa uno de los tradicionales chistes del Negro Crist, reconocido humorista de origen cordobés. En el dibujo se ve a una señora con un carrito de supermercado paseando por la playa. La señora reflexiona: “un supermercado al aire libre, en la playa, con sombrillas son para mí las vacaciones perfectas”. Aparte de la ironía, la publicación funciona como disparador de análisis variados respecto de las conductas predominantes en amplios sectores de la sociedad.

Utilizar el tiempo de vacaciones para hacer exactamente lo mismo que hacemos el resto del año es una suerte de auto-robo que terminamos sufriendo en algún costado del cuerpo. Esa incapacidad de no poder desconectarse de la rutina, más que renovarnos el aire y lijar los cansancios, nos lleva a parecernos a aquel Sísifo de los griegos, condenado a subir eternamente una piedra a la montaña.

El autoengaño es una tendencia que nos descalifica permanentemente. Ahora: ¿Por qué tanta gente no puede dejar por unos días sepultadas obligaciones, rutinas, compromisos y demás verdugos que intentan desestabilizarnos durante todo el año? Se puede intentar una respuesta: así como nadie nos prepara para un divorcio -a veces ni para un casamiento- tampoco nadie nos prepara para el descanso. Ejercemos ese descanso porque hay una ley que –parece gracioso- nos “obliga” a descansar. Los trabajadores en relación de dependencia están “obligados” a planificar sus vacaciones; el tiempo de “no hacer nada”.

Ahora, durante ese “hacer nada”, ¿cambiamos el ritmo, se olvida la prisa y recobramos la cadencia lenta; recuperamos el placer de comer despacio y de saborear el café; nos permitimos la pereza…? Es importante darnos respuestas y definiciones para no perder el rumbo durante esos días. De lo contrario, como ha dicho alguien por allí, las vacaciones terminarán siendo como es, en algunos casos, el amor: las anticipamos con placer, las experimentamos con incomodidad y las recordamos con cierta nostalgia.

Es muy posible que el no saber parar tenga que ver con el no querer pensar, dicho esto como ejercicio de meditación. No hace falta hacer orientalismo; sólo hace falta desenchufarse de verdad. Por lo tanto, lo óptimo sería recluirse en sitios donde nadie nos conozca; sitios que no induzcan al desenfrenado consumo como lo hacen las ciudades. Salir de vacaciones para ver qué es lo que puedo comprar es algo así como escupir para arriba. Lo ideal es, por ejemplo, reencontrarse con la naturaleza, con una reconfortante soledad. Invertir tiempo en disfrutar las conductas de la naturaleza que –por ahora- se mantiene ajena a la locura consumista, ruidosa, alienante que proponen los sitios urbanizados.

Si se trata de “adquirir”, es mejor obedecer al pensamiento de Sócrates que asignaba a los ratos de ocio el más alto valor en la carrera de “comprar”. Vivimos demasiado atados a los méritos de la hormiga, la consideramos sabia y admirable a partir de innumerables fábulas. Sin embargo, parece que la sabiduría del bichito no es tanta, habida cuenta de su incapacidad para descansar plenamente.

Valgan, finalmente, los versos de Antonio Esteban Agüero para orientar un camino al descanso pleno. “Un día, siquiera, por semana/ensayemos el oficio humano/Paremos el reloj,/ocultemos el calendario;/no abramos periódico ni libro,/ni escuchemos radio,/y tomemos un ómnibus cualquiera/que nos conduzca al campo. Y una vez allí,/busquemos un sitio solitario,/entre pinos/y los álamos/a la vera del agua, si el arroyo/quiere ofrecernos su cristal cercano,/o en la abierta llanura donde el viento/galopa con los caballos./Y vivamos,/sí, nada más,/vivamos”.

Escrito en Destacados, EditorialComentarios (0)

Editorial: Comencemos por lo pequeño que lo grande ya vendrá -->

Editorial: Comencemos por lo pequeño que lo grande ya vendrá

Viene dando sus últimos suspiros el 2016. Irremediablemente se termina según manda el almanaque. El tiempo es un continuo sin rupturas. Pero el hombre se empeñó en discontinuarlo. Entonces inventó diversas maneras de clasificar esas rupturas artificiales: los minutos, las horas, los días, los años…. Y junto a eso creó relojes y calendarios para ordenar el ayer en su memoria.

Estos días son proclives para pensar en hacer alguna especie de balance. Casi todos tenemos la sensación de que algo se acabó -ese lapso llamado año- y que algo nuevo empieza -otro año- y por alguna razón deseamos poner en una especie de imaginario libro contable el debe y el haber.

Tradicionalmente la editorial del último número del año la dedicamos al balance de los sucesos acontecidos en nuestro pueblo. Revisamos todo lo que nos prometieron las autoridades de turno y lo que realmente cumplieron.

Hoy la propuesta es otra. En lugar de mirar hacia afuera, a lo que hicieron o no  los otros, pensarnos a nosotros mismos. Podríamos decir que es un balance introspectivo.

No es difícil. Solo basta un poco de calma y “autosinceridad” para poner en el deber y el haber nuestras acciones y reacciones que nos marcaron este año.

Partimos de la premisa que todos deseamos un mundo mejor. Como el concepto mundo es abstracto y absolutamente abarcativo, sería importante que nos limitáramos solo a nuestros ‘pequeños mundos’: la familia, nuestros vecinos, el barrio, nuestro pueblo… Es que estos pequeños mundos sumados a todos los pequeños mundos de los demás constituyen todo el mundo.

Visto así, comprenderemos que al mundo lo construimos nosotros diariamente. La cuestión es que hacemos cotidianamente -¿qué hemos sido capaces de hacer durante este año para disfrutar de un mundo mejor?- para contribuir al bien común.

No pensemos en hechos heroicos o insólitos. Concentremos nuestra mirada en el día a día; lo habitual. Desde lo más sencillo y elemental hasta lo que podría ser trascendente.

¿Cuántas veces arrojaste basura a la acequia, como botellas, cajas, pañales, etc.? ¿Nunca? Sin embargo alguien lo hace porque cada vez que llueve se pone en evidencia esta mala costumbre.

¿Cuántas veces viste a un desalmado maltratando a un perro callejero y pasaste desentendido, total no era tu perro?

¿Cuántas veces viste a una anciana cargando pesados paquetes a la salida del supermercado y no te ofreciste a darle tu mano porque ibas apurado?

¿Cuántas veces pasaste junto a un árbol secándose y no le convidaste un poco de agua?

¿Cuántas veces te quedaste en el confort hogareño en lugar de asistir a una marcha para repudiar la violencia de género?

¿Cuántas veces fuiste capaz de convidar a tu mesa al mendigo hambriento que tocó el timbre de tu casa pidiendo algo para comer?

¿Cuántas veces cediste el asiento en el micro a un anciano?

¿Cuántas veces dijiste ‘perdón’, ‘gracias’, ‘me equivoqué’…?

¿Cuántas veces te fuiste dormir sin darle un beso a tu pareja o a tu hijo?

¿Cuántas veces no fuiste capaz de darle un abrazo a tu amigo del alma y decirle: ‘te quiero hermano y te necesito para ser feliz’?

En fin, cada uno en su pequeño mundo será capaz de que todos construyamos uno mejor. Comencemos por lo pequeño que lo grande ya vendrá.

“No hay infierno debajo de nosotros

por encima nuestro, solo el cielo…”

“Podrás decir que soy un soñador

pero no soy el único”

“Espero que algún día te unas a nosotros

y el mundo será un único lugar”

(Imagina John Lennon)

Escrito en Destacados, EditorialComentarios (0)

Editorial de fin de año: Se va el 2016 -->

Editorial de fin de año: Se va el 2016

Este año que va deshojando la última hoja del calendario tuvo una serie de cambios políticos tanto a nivel mundial, nacional, provincial y departamental.

A primera vista se ve un alarmante avance de ideologías de extrema derecha, xenófobas y cuasi nazis en algunos de los países hegemónicos que son, en definitiva, los que tienen en sus manos el poder de manejar las reales políticas mundiales. Francia, Alemania y ahora Estados Unidos han mostrado claramente una tendencia preocupante: un exacerbado nacionalismo.

Seguramente el fenómeno de las migraciones masivas de personas que son víctimas de guerras civiles o de hambrunas consuetudinarias hacia países desarrollados de Europa puso en alerta a estos gobiernos que temen que sus intereses económicos se vean afectados.

Lo de EEUU es significativo. Ganó el candidato que en campaña prometió echar del país a los inmigrantes ilegales y construir un muro para evitar el ingreso de mejicanos a su país. Un multimillonario que obviamente nunca será solidario con los pueblos que sufren el hambre o la guerra. Eso votó la gente.

En nuestro país, luego de 12 años de gobierno del Frente Para la Victoria  hubo un cambio de orientación política. Un presidente que triunfó a base de promesas, aún en proceso, y en quien la opinión pública aún deposita su cuota de confianza.

En Mendoza también hay un cambio de rumbo luego de años de gobiernos del justicialismo. El gobernador tiene una buena imagen que trae como eficiente intendente de Godoy Cruz y hasta ahora ha dado muestras claras que va por un cambio profundo en la provincia. Sobre todo en áreas sensibles como la policía y la administración pública donde nunca faltaron denuncias de corrupción.

Finalmente, Luján de Cuyo también disfruta de un anhelado cambio luego de una intendencia del PJ para el olvido. De hecho lo que se hiciera se iba a notar inmediatamente. Hubo mucha desidia y abandono por parte de las anteriores autoridades.

Todas las autoridades que asumieron un año atrás coincidieron en algo: recibían, cada cual en su jurisdicción, un paciente descuidado y con muchos vicios arraigados. Cada cual empezó con el tratamiento que creyó más adecuado para recuperar al Estado. Veremos cómo evoluciona nuestro paciente -en realidad somos todos los argentinos- y cuán efectivos son estos remedios.

En Chacras hay mejoras notables. La limpieza de calles y recolección de basura, el arreglo de baches y pozos en muchas calles, el mantenimiento de la plaza. Sumemos el asfalto de arterias básicas para el pueblo y la intención de un ordenamiento vial. Todo esto es bueno. Veremos cómo resulta el anunciado plan de mejoramiento para terminar con el caos vehicular.

Según los códigos del nuevo urbanismo, surgido en las grandes ciudades del mundo, a la luz de los errores cometidos con los modelos adoptados en años anteriores, la consigna debería ser primero el peatón, luego los ciclistas y por último el automóvil, algo que sospechamos no se ha tenido en cuenta en el diseño macro del próximo plan de ordenamiento a implementar en nuestro pueblo. Lamentablemente se sigue legislando para el vehículo, como verdadero protagonista de las reformas. El hombre y el peatón siguen siendo meros accesorios.

Es seguro que nadie quiere que el plan fracase. Si resulta eficiente, el beneficio será para todos. Pero también estaría bueno que si los resultados no son los esperados, las autoridades municipales tengan el coraje de revertirlo. Hasta que logremos el ordenamiento ideal para este Chacras de Coria, nuestro lugar, tan especial -para todos y cada uno de los que acá vivimos-.

Escrito en Destacados, EditorialComentarios (0)

Octubre: Más bicis, menos autos -->

Octubre: Más bicis, menos autos

Octubre es, seguramente, el mes más bello y agradable para disfrutar de Chacras. El invierno está en franca retirada y los fuertes calores veraniegos aún deben esperar su merecido turno. Sentimos deseos de recorrer las callecitas del pueblo pedaleando en la bicicleta, caminado o trotando tranquilamente. Parece algo tan sencillo, tan elemental pero cada día se torna en una odisea cada vez más compleja.

Gente en bicicleta. Guillermo Breccia es de los que prefieren circular en bici, apostando por la salud propia y del medio ambiente.

Chacras es el pueblo ideal para recorrerlo sin apuros, sin innecesarias prisas. Sus callecitas, callejones, sus arboledas y jardines nos invitan a un sencillo disfrute… Pero no,  es que cada día que transcurre hace más complicado y casi hasta imposible gozar del fundamental derecho de un paseo tranquilo por nuestras calles. Los automóviles, las imponentes camionetas y hasta los camiones intimidan tanto a ciclistas como a transeúntes. Pareciera que estamos sujetos a la ley de la selva: los grandotes y poderosos se apropiaron del terreno y usan y abusan de él a su antojo.

Esta situación la venimos padeciendo desde hace muchos años. De igual modo, desde este espacio la venimos criticando y denunciando permanentemente. Y lo seguiremos haciendo sin bajar jamás los brazos, aunque para algunos sea una quijotada.

Con cierta tristeza, sentimos que este caos que invadió al pueblo se pudo haber evitado hace muchos años. No era tan difícil. Y lo más grave es que era bastante previsible lo que hoy padecemos. Cualquier arquitecto, cualquier urbanista se hubiera dado cuenta fácilmente que el crecimiento comercial y urbanístico que experimentó Chacras en los últimos quince años era insostenible en el tiempo.

De ninguna manera nos oponemos a las buenas intenciones de esta gestión municipal que tuvo la iniciativa de comunicar y consultar a los vecinos sobre los cambios posibles para intentar alguna solución para esta compleja situación. Pero tampoco son suficientes las buenas intenciones. A grandes males grandes soluciones. Hace falta una decisión política seria.

El actual proyecto de ordenamiento territorial no podrá solucionar males de fondo, si no se le imprime esa voluntad a las acciones a implementar. Este es el momento ideal de producir el gran cambio paradigmático y atender con ideas innovadoras una problemática que nos sobrepasa a la comunidad y a las mismas autoridades. Pero es imposible esperar nuevas soluciones si seguimos atacando los viejos problemas con las mismas viejas y perimidas herramientas de siempre. Se debe dejar de legislar para el vehículo y en cambio diseñar la nueva ciudad poniendo al peatón y al ciclista en el foco de la atención. Es el paradigma urbanístico vigente y al que todas las ciudades del mundo que eligieron salvarse del ocaso están adhiriendo.

Cambiar el sentido de marcha de las dos principales arterias de acceso a Chacras de norte a sur y viceversa no arreglaría prácticamente nada. Es más, va a repetir en calle Loria el error cometido por falta de previsión en calle Italia, donde prácticamente ya no hay viviendas familiares, sólo comercios. En cambio en calle Loria sólo hay viviendas familiares y algún comercio. El sólo hecho de que los colectivos transiten por la, hasta ahora, tranquila calle, fastidiará a más de uno y le cambiará la vida para siempre, ya que de ahí a que se declare calle comercial hay sólo un paso. La historia de calle Italia se repite.

Se sabe también de un proyecto que consiste en abrir una calle -o callejón- que conecte Loria con Delhez a través de las vías donde hoy hay un espacio verde. Apelemos al sentido común. Si no desalentamos el uso del automóvil -hay muchas formas de hacerlo-, si se sigue permitiendo estacionar en cualquier lado de la calle, si de una buena vez por todas no habilitan las tan promocionadas ciclovías, si nadie controla el límite de velocidad nada va a cambiar.

Pero no hay que bajar los brazos. Usemos más la bici, caminemos hasta la verdulería y dejemos el auto bien guardado.

Escrito en Destacados, EditorialComentarios (0)

Editorial: La cultura se construye entre todos -->

Editorial: La cultura se construye entre todos

El término ‘cultura’ deriva del latín: cultus: ‘acción de cultivar o practicar algo’, derivado de colere: ‘cultivar’, ‘cuidar’, ‘practicar’, ‘honrar’.

La cultura de un pueblo es el producto de años silenciosos donde cada integrante de la comunidad, conscientemente o no, va entretejiendo una invisible red que da identidad propia, que distingue a un pueblo desde su forma de expresarse, de bailar, de cantar, de comunicarse con los semejantes.

Algunos de los representantes que el pasado 8 de junio elaboraron el Manifiesto de la Red Cultural Chacras de Coria.

Esta ‘red’ tejida siempre en silencio y sin pretensiones económicas está mostrándose de alguna forma más visible e institucional en nuestro amado pueblo. Muchas instituciones se han organizado para seguir cultivando nuestro acervo cultural, para cuidarlo, difundirlo y promover su progreso.

Es un indicio importante que la máxima autoridad municipal haya manifestado públicamente su apoyo a este emprendimiento de la Red Cultural de Chacras de Coria. Y más importante aún es la voluntad y entusiasmo de las personas que la integran.

La familia Angelelli fue propietaria de los dos cines del pueblo. Uno estaba ubicado en la calle Mitre al 1400, daba funciones al aire libre durante las noches veraniegas y a la vez tenía un salón y servicio de banquetes, en él festejaron su casamiento muchos vecinos de Chacras.

El otro cine fue el Splendid, frente a la plaza, que proyectaba películas en dos o tres funciones los fines de semana. Esta familia decidió vender las instalaciones y cerrar definitivamente el cine. Luego, allí funcionó durante un tiempo un supermercado llamado ‘Para todos’ que no tuvo futuro.

El destino del salón pasó por varias gestiones. Hoy es el teatro Leonardo Favio donde seguramente será el lugar de encuentro y reunión de esta red cultural. El intendente de Luján de Cuyo prometió arreglar sus instalaciones y a la vez se mostró muy contento por esta hermosa iniciativa. Sabemos que nada se logra sin empeño y muchas ganas de trabajar.

Chacras cuenta con muchos ‘hacedores culturales’ algunos más visibles y otros desapercibidos. Músicos, actores, docentes, artistas plásticos, escritores, fotógrafos, deportistas, diseñadores. Todo proyecto demanda tiempo y constancia, pero la voluntad todo lo puede.

Un ejemplo claro es la Biblioteca Popular de Chacras, una de las mejores del departamento, que además de libros nos brinda diversas actividades culturales. No fue nada fácil y hubo de enfrentar muchas peripecias hasta poder establecerse definitivamente en su propio local. Esto es un logro de los vecinos que se empeñaron en concretar esta anhelada ilusión.

Ahora simplemente queda seguir trabajando sin pausas para que todos sigamos tejiendo la red cultural que nos identifique como pueblo: Chacras de Coria.

Escrito en EditorialComentarios (0)

Editorial: La amistad a ultranza -->

Editorial: La amistad a ultranza

Cada vez más, en este mundo ajetreado, encontramos personas solas, con rostros tristes y miradas perdidas. Están sentadas en el banco de una plaza o en algún bar. Tal vez no tienen con quién hablar ni con quién compartir sus pocas esperanzas. Y esta soledad, cada vez más frecuente, nos convierte en seres parcos, enjutos, indiferentes.

Seguramente nadie tiene ‘un millón’ de amigos, pero sí algunos pocos y buenos. A esos pocos es los que hay que cuidar y cultivar. No deberíamos nunca dejar por descontado que un amigo ya es por siempre y que por siempre lo será. La amistad es un regalo extraño.

Un hombre o una mujer nos brinda parte de su alma, nos la regala sin pedir nada a cambio, siembra dentro nuestro algo de su vida que quiere compartir. Es esa simiente la que debemos proteger y mimar. Porque los amigos surgen de la casualidad, no son buscados ni inventados. Un día aparecen y se instalan a compartir nuestras vidas.

Pocos días atrás festejamos “el día del amigo”. Muchos bares y hogares fueron el sitio elegido para congregarse. Comer y beber abundantemente. Estas reuniones son magníficas, divertidas y necesarias. La propuesta es pensar la amistad desde otra perspectiva.

No sólo festejarnos entre nosotros, los que nos sabemos amigos y disfrutamos de esa dicha, sino tratar de amigarnos con otras “cosas”. Ser amigos del medio ambiente, por ejemplo, abrazarlo imaginariamente y agradecer su aire y su agua y sobretodo protegerlo de sus enemigos. ¡Qué mejor amigo que un arroyo de aguas cristalinas que bajan desde la montaña sin contaminar!

¿O la sombra de un bosquecito de álamos en medio de una larga y agotadora travesía? En nuestro caso, particularmente en Chacras de Coria, sería indispensable amigarnos con nuestro pueblo. Desde hace algunos años vemos con indiferencia el deterioro que éste viene padeciendo. Como si lo hubiésemos dejado de querer, como si él nos hubiese hecho algo a nosotros para dejar de quererlo, para no sentirlo más como un amigo. Y así transitamos por sus veredas rotas, por sus calles atestadas de camiones y autos vociferantes de bocinas, con la indiferencia propia del que no rememora a su amigo de toda la vida.

Nuestro pueblo no tiene culpa alguna, somos nosotros los que dejamos de ser amigables con él. Pero siempre hay alternativas de reconciliación. No es un mero pedir perdón por las omisiones o errores ya cometidos sino de abrazarlo y encarar una nueva relación para que Chacras vuelva a ser aquel fantástico pueblo amistoso. Y no olvidar nunca que la amistad es una mágica sinfonía compuesta a dúo.

Escrito en EditorialComentarios (0)

Editorial: Lo único seguro es la inseguridad -->

Editorial: Lo único seguro es la inseguridad

Sale un joven estudiante, a la siesta, a esperar el colectivo que lo lleve a la Facultad. Camina distraído por calle Larrea escuchando música desde su celular. De repente lo abordan dos muchachos armados con cuchillos y le quitan la campera y el celular.

Una señora algo mayor sale del Banco antes del mediodía, cruza la Plaza y frente a la Iglesia, un ciclista le arrebata la cartera con el dinero de su jubilación.

Un vecino salió a cenar el domingo a las 22 hs y regresó a las 24 hs. Encontró la reja de entrada arrancada, la puerta destruida y el faltante de muchos bienes materiales. Nadie vio nada nadie escuchó nada.

Otro vecino dejó la camioneta a las 14 hs. estacionada por el lapso de 20 minutos sobre calle Aguinaga. Cuando regresó al vehículo advirtió que le habían sustraído un maletín con documentos varios. Nadie vio nada.

Ninguno de estos sucesos, que por cierto son absolutamente reales, fue noticia policial de ningún periódico. Es más algunos de los damnificados ni siquiera concurrió a la comisaría para realizar la correspondiente denuncia.

¿Quién de nosotros, de nuestros amigos o familiares no ha padecido algún incidente de inseguridad? Si de algo estamos seguros es que vivimos en un permanente estado de inseguridad. Y ya parece que no hay medidas de prevención que alcancen para nuestro propio resguardo. Vivimos encerrados entre rejas, colocamos alarmas y serpentinas electrificadas, atamos y encadenamos la bicicleta bajo candado… Y lo verdaderamente preocupante es que de a poco vamos asumiendo esta situación como algo natural, nos estamos resignando a la inseguridad como si fuera una fatalidad inevitable que algún día nos tocará experimentar. Ya nadie se asombra frente a estos sucesos, es más se comentan con la misma soltura como  cuando hablamos del clima. Ni la misma policía sabe a ciencia cierta cuántos atracos, robos o hurtos se producen a diario ya que muchas víctimas no creen que valga la pena perder el tiempo haciendo el burocrático trámite de la denuncia.

Lejos quedó aquel tiempo de Chacras de Coria apacible, donde los vecinos sacaban las sillas a la vereda y se reunían en hermosas tertulias acompañados por el mate. Lejos estamos de poder dejar la bici en la puerta de la panadería sin haberla atado al árbol; muy lejos el de caminar distraídos a la media noche por cualquier callecita del pueblo. Nos atemorizaron, nos encerraron en nuestras propias viviendas y parece que ya estamos resignados a vivir así.

Las autoridades siempre prometen soluciones y se comprometen a tomar medidas pero nada mejora. Por otro lado también nos preocupa la falta de solidaridad entre los propios vecinos. ¿Cómo es posible que nadie nunca ve ni oye nada cuando están destrozando y arrasando la casa de al lado? Nadie quiere “meterse” en problemas. Cada uno cuida lo suyo. Deberíamos ser capaces de formar una red solidaria contra la inseguridad, de organizarnos con alarmas comunitarias, de avisarnos mutuamente cuando vemos caras o movimientos sospechosos en nuestra cuadra. No es difícil. En algunos barrios ya lo están implementando y algo mejoró. Pero debemos dejar de sentir que lo “único seguro es la inseguridad.”

Escrito en EditorialComentarios (0)

Tiempos Modernos: La Editorial de este mes -->

Tiempos Modernos: La Editorial de este mes

En 1936 Charles Chaplin escribe, dirige, musicaliza y actúa en un memorable film, en blanco y negro: ‘Tiempos modernos’. Básicamente  la película muestra la alienación de un hombre sometido a un trabajo en una planta industrial. Sólo tenía que apretar una tuerca en una línea de producción. La revolución industrial traía nuevas formas de producción. En el lugar del trabajo nadie habla con nadie. Son muchos pero a la vez están solos. Ninguno es feliz.

Salvando las distancias hoy vivimos, disfrutamos y padecemos la ‘revolución tecnológica’. Es algo fantástico. Con un celular, una tablet, una computadora hogareña, un MP 4, etc., etc… conseguimos prácticamente todo. Al menos eso sienten muchos de los usuarios de estos aparatos. Supuestamente esto haría feliz a miles de personas. Por eso se promocionan y se consumen cada vez más.

Al igual que Chaplin atrapado en una nueva tecnología revolucionaria hoy vemos a muchos niños, jóvenes y adultos cuasi presos de esta nueva revolución industrial.

Basta con ser un poco observador. Subimos a un colectivo y de cada diez pasajeros ocho llevan un auricular en el oído. No saludan, se sientan a tu lado y siguen conectados a su mundo. ¿Cuál será?

Caminamos diez cuadras por cualquier sitio y vemos personas distraídas, como enajenadas tocando ávidamente teclas para decir algo y tropiezan y pasan al lado de un amigo y no lo ven. Ven el aparato que es más importante que las personas.

La tecnología es muy buena, indispensable. Es un instrumento pero no un fin. Como cuando se pudo inventar la rueda o el cuchillo. Ahora bien, el cuchillo sirve tanto para cortar un exquisito trozo de asado como para asesinar a una persona. Todo depende de quién lo utilice.

No se trata de vivir apegados a la nostalgia (“deseo doloroso de regresar”) sino de repensar en nuestro diario vivir. Sí, la propuesta es reflexionar juntos cómo nos comportamos como amigos, padres, vecinos o hijos.

Con un dejo de tristeza vemos que cada cual atiende lo suyo. Seguramente este neoliberalismo nos está inculcando que individualmente podemos ¿progresar?, que es el esfuerzo de cada individuo el único camino al éxito. Como en ‘en el gran pirulero cada cual atiende su juego’

Casi nadie silba por las calles como antes, nadie va entonando alguna canción.

Tal vez la vayan escuchando sólo en su oreja. Pero las canciones más hermosas son las que podemos compartir, cuando algún amigo desafinado toma una guitarra y un coro cómplice disfruta de ese instante.  Y es el momento del aplauso y del regocijo.

Se nos están yendo minutos irrecuperables de nuestra efímera vida sin disfrutar de lo más hermoso que poseemos: la comunicación y la solidaridad con nuestros semejantes.

No es difícil ni imposible. Vecino, cuando camine por las veredas de Chacras, si no tiene tanta prisa, salude, pregunte por la familia; si entra al almacén primero ‘buen día, ¿cómo fue la mañana’? y luego haga su pedido sin un botón en su oído.

Y si se encuentra con un amigo dele un abrazo fuerte y diga ‘te quiero y te necesito amigo’. Luego vaya silbando bajito con el alma plena de dicha.

Escrito en EditorialComentarios (0)

Pongamos la casa en orden: Llegó el momento de participar -->

Pongamos la casa en orden: Llegó el momento de participar

A fines del año pasado los vecinos de Chacras de Coria y seguramente de todo Luján, tuvimos que padecer la desidia de una gestión municipal, que en franca retirada, nos dejó “a la buena de Dios”. Calles destruidas, basura amontonada por doquier, ausencia de autoridades comunales… En fin, una historia padecida y conocida por todos. Ahora debemos proyectar un futuro mejor y para ello es indispensable trabajar mancomunadamente sin egoísmos ni recelos entre vecinos, instituciones y la comuna.

Por lo pronto el intendente De Marchi ha demostrado interés en escuchar la opinión y el sentir de los vecinos. A nuestro parecer es un paso importante. El Plan de Ordenamiento Territorial en todo el departamento era una añeja necesidad que de una buena vez había que tratar de solucionar. Los vecinos que concurrimos a la convocatoria de la comuna, en una sala de calle Mitre, para ser informados del proyecto municipal, somos testigos de estas buenas intenciones.

El municipio nos convoca a participar a todos los chacrenses para que demos nuestra opinión por medio de una encuesta o participando de diversos talleres. Esto es bueno, no lo dejemos pasar por alto. Si ahora no participamos activamente, si no aprovechamos la oportunidad para expresar nuestro sentir, luego será tarde para lamentarnos. Del mismo modo si participamos activamente en este proyecto tendremos merecido derecho a réplica y a pedir explicaciones a las autoridades municipales.

Un tema que nos preocupa es cómo van a evaluar los resultados de las respuestas de la encuesta. Primero, porque adolece de defectos técnicos en el modo de proponer opciones para elegir entre algunas. Un solo ejemplo, todas son posibles en el caso del Item 2. Pregunta ¿Qué valores te gustaría rescatar en Chacras de Coria? Marcá tres opciones.

2.1 Respeto por el verde y el ambiente.

2.2 Estilo de vida de pueblo tranquilo.

2.3 Posibilidad de realizar paseos en bicicleta y caminatas.

2.4 Valorizar edificios como la iglesia y el teatro.

2.5 Sentido de pertenencia a “Chacras de Coria”.

En este caso elegiríamos todas. No son opciones contradictorias. ¿Y “El sentido de pertenencia a ‘Chacras se Coria’?  ¿Cómo lo interpretarán las autoridades?  En esta columna editamos el año pasado una editorial titulada “No es lo mismo ser de Chacras que vivir en Chacras”.  Tuvo bastante repercusión entre los vecinos y se animaron a opinar sobre el tema. Obviamente es muy subjetivo. Los nacidos y criados en Chacras, al igual que aquellos que lo eligieron hace mucho tiempo para vivir en un lugar tranquilo, tienen un sentido de pertenencia diferente del que sólo llega con fines comerciales sin valorizar el bienestar comunitario o se instaló a vivir, a raíz de que Chacras se puso de moda.

Lo verdaderamente importante somos nosotros, las personas, los que disfrutamos de Chacras y padecemos el creciente desorden y deterioro de nuestro sitio. Hay que tomar conciencia de que, más allá de lo que decidan las autoridades municipales, está en cada uno asumir responsablemente “nuestro ordenamiento territorial”. No es imposible.

Es claro que esperamos la decisión política desde la intendencia -en definitiva siempre es así-. Desde el Corre siempre luchamos por lo mismo: cuidado del medio ambiente, paren de talar, basta de excepciones a voluptuosos proyectos inmobiliarios, usar más la bici y menos el auto, etc. En fin, queremos el bien común. Y también exigimos que alguna vez ‘billetera’ no mate al bienestar de todos.

Escrito en Destacados, EditorialComentarios (0)

Editorial: Vendimia y los días de marzo -->

Editorial: Vendimia y los días de marzo

Para nosotros, los mendocinos, la Vendimia tiene un significado especial. Ciertamente deberíamos decir ‘muchos significados’. En primer lugar porque la economía de Mendoza está basada mayormente en la vitivinicultura. Es la provincia argentina con la mayor cantidad de vides y producción de vino. De una buena vendimia y del precio que tenga el vino depende en gran parte el bienestar económico de miles de familias mendocinas. Por eso para esta época siempre estamos atentos a cómo nos trata el clima, las tormentas, el granizo, qué precio tendrá el litro de vino, a cuánto se pagará el ‘tacho’ de uva a un vendimiador que procura su sustento…

Nuestra fiesta mayor, la que nos identifica como mendocinos es precisamente esa, la de la Vendimia. Siempre la esperamos con gran expectativa ya sea en nuestro distrito, departamento o en la fiesta provincial del teatro Griego Frank Romero Day.

Este año Luján de Cuyo, tierra del malbec, festejó a lo grande y los chacrenses festejamos doblemente: Giuliana Lucoski, la representante de Chacras de Coria fue electa reina nacional de la vendimia. Veintisiete años debimos esperar los lujaninos para tener una nueva soberana vendimial.

Por algo de ‘chauvinismo’, que todos llevamos dentro, decimos con un indisimulado orgullo que ganamos, que la reina nacional de la vendimia es ‘nuestra’.

Como siempre, como si fuera parte de la idiosincrasia mendocina, surgen las críticas tanto al acto central en sí como a la elección de la reina. Hay suspicacias, maledicencias. Lo cierto es que la representante de Chacras de Coria obtuvo por mucha diferencia de votos el cetro vendimial.

Directa o indirectamente es un punto a favor para el intendente municipal que asumió su cargo recientemente. El conoce muy bien los problemas que urgen a los vecinos de Chacras de Coria. Seguramente también los padece Giuliana Lucoski. Es una magnífica oportunidad para hacer una buena campaña para que, de una buena vez, se empiece en serio con el ordenamiento territorial, que se regule el caos vehicular y que se prohíban todos los proyectos inmobiliarios dados por excepción.

Marzo también trae consigo dos sucesos importantes. El inicio del ciclo escolar y el llamado a paritarias por parte del gobierno. Como siempre, el primero en asistir a paritarias es el gremio docente representado por el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación. El ofrecimiento que se le haga servirá como caso testigo para el resto de los trabajadores del estado.

Lamentablemente, y esto ya parece tan tradicional como la fiesta de la vendimia, las clases no empezaron el día previsto puesto que el SUTE realizó un paro por 24 horas. Ya va siendo hora de que las autoridades dejen de jugar al gato y el ratón con los docentes. Empiezan las negociaciones con una oferta a todas luces inaceptable para irla mejorando paulatinamente. Así demoran las tratativas y el sindicato recurre a las medidas de fuerza que la Constitución les permite realizar en reclamo de un salario digno.

La calidad educativa no requiere  sólo de la presencia de docentes capacitados sino también de salarios justos, que al menos cubran el costo de la llamada canasta familiar.

Escrito en EditorialComentarios (0)

Encuesta

  • ¿Está de acuerdo con que Italia y Loria sean calles de una sola mano?

    Loading ... Loading ...
Encontrá este widget en www.argentina.ar
Mendoza
Parcialmente Soleado
Parcialmente Soleado
30°C
sensación térmica: 30°C
humedad: 48%
 
Correveidile en Facebook

 

febrero 2017
L M X J V S D
« ene    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728  

Chacrificados

Edición Papel