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Editorial: Día Internacional del Trabajador -->

Editorial: Día Internacional del Trabajador

¿Qué celebramos? El 1º de mayo se conmemora en casi todos los países del mundo el Día Internacional del trabajador en homenaje a los llamados Mártires de Chicago, un grupo de sindicalistas anarquistas que fueron ejecutados en 1886. Estos obreros pedían una jornada laboral de 8 horas cuando lo habitual era trabajar 12 o 16 horas diarias. Los empresarios consideraron a este reclamo ‘como un delirio de lunáticos poco patriotas’. Los obreros iniciaron una huelga el 1º de mayo de 1886. En Heymarket, barrio de Chicago fueron ahorcados cinco manifestantes que reclamaban por sus derechos.

Eduardo Galeano en su escrito “La desmemoria” nos cuenta que“ninguna estatua se ha erigido en memoria de los mártires de Chicago en esa ciudad. Ni estatua, ni monolito, ni placa de bronce, ni nada”. El 1º de mayo es el único día verdaderamente universal de la humanidad entera donde coinciden todas las historias y todas las geografías, todas las lenguas y las religiones y las culturas del mundo; pero en los Estados Unidos, el 1º de mayo es un día cualquiera. “Ese día la gente trabaja normalmente y nadie, o casi nadie recuerda que los derechos de la clase obrera no han brotado de la oreja de una cabra, ni de la mano de Dios o del amo”.

Por lo dicho, el 1º de mayo no es un día de celebración. Debería ser un día de reflexión. El trabajo dignifica a la persona. Como ha recordado el Papa Francisco, “el trabajo no puede considerarse como una mercancía ni un mero instrumento en la cadena productiva de bienes y servicios, sino que al ser primordial para el desarrollo tiene preferencia sobre cualquier otro factor de producción, incluyendo el capital”.

Lamentablemente los dueños de las grandes empresas multinacionales nunca comprenderán esto. Por el contrario, parece que el capitalismo es como una enfermedad autoinmune. Necesita generar pobres para poder existir. Es necesario pagar lo menos posible al trabajador para que la empresa pueda seguir creciendo y multiplicándose. El trabajador deja de ser considerado como persona y solo es tratado como un engranaje más en la producción de riqueza.

El Papa Juan Pablo II señalaba que “el trabajo constituye uno de los grandes y fundamentales derechos inalienables del hombre porque le da vida, un significado”. Estas palabras nos hacen pensar en los que no tienen trabajo, que por cierto no son pocos en nuestro país. Padres que viven la angustia del día a día sin encontrar la manera de llevar el indispensable sustento a sus hijos.

Según algunos datos -no siempre confiables del todo-, cada diez argentinos hay más de un indigente. La indigencia significa subsistir, o tratar de sobrevivir con menos recursos de los mínimos indispensables. La frazada es extremadamente corta. Si compran la garrafa para cocinar no pueden comprar el alimento, si pagan la luz no pueden pagar el alquiler y así esta angustia parece que no terminará nunca… Una persona joven o un jubilado que no puede mantener dignamente un hogar termina sin encontrar un verdadero sentido a su existencia. Porque el trabajo honesto, cualquiera sea, dignifica al hombre.

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Editorial: El comienzo y el fin -->

Editorial: El comienzo y el fin

Todos sabemos que nos es imposible modificar el pasado. Decimos frecuentemente ‘lo que pasó, pasó’. También sabemos que para construir un presente digno y fructífero debemos conocer nuestra historia. Para aprender tanto de los que hicieron las cosas bien como de todos los errores cometidos. Por un momento imaginemos que un personaje, como sucede en las películas de ficción, pudiera volver al pasado no para modificarlo, sino para mostrar las consecuencias de las decisiones que entonces tomaban nuestros ‘gobernantes’.

Entonces imaginemos que nuestro personaje viajara al pasado y llegara en marzo de 1976. El único ‘poder’ que posee es una serie de documentales que recopilan nuestra historia desde marzo de 1976 hasta hoy. Se encuentra con el general Videla y con el almirante Masera en una reunión secreta en la que se planificaba el golpe de Estado para derrocar a Isabel Martínez de Perón. Nuestro personaje los interrumpe y les comienza a pasar el documental. Detiene la imagen en el edificio de Escuela de la Armada Argentina (Esma). Se ven mujeres detenidas, están embarazadas. Al parir sus hijos desaparecen y son entregados a otras personas.

Luego se ve la Plaza de mayo, donde desafiando el estado de sitio, un grupo pequeño de mujeres, con pañuelos blancos, dan vueltas alrededor de la plaza pidiendo por sus hijos desaparecidos. Sigue mostrando algunos de los tantos lugares donde estaban los detenidos-secuestrados. Todos clandestinos. Ahí se torturaba y asesinaba. Luego el mundial de fútbol de 1978 donde Argentina se coronó campeón por primera vez. Un logro para distraer al pueblo. “Los argentinos somos derechos y humanos” fue el slogan preferido de la dictadura frente a los reclamos internacionales que investigaban las violaciones de los derechos humanos en nuestro país.

Sigue con todas las fábricas que cerraron por falta de apoyo a la industria nacional. Y el ministro Martínez de Hoz hablando sobre el progreso de nuestro bienestar…Como para no aburrirlos demasiado con lo que ellos estaban gestando y serían responsables, adelanta la película hasta 1982. Aparece el general Galtieri tomando wiski y fanfarroneando con otros colegas. La gente estaba harta. El 30 de marzo de 1982 la Confederación General del Trabajo organiza una marcha y concentración en Plaza de Mayo. En muchas provincias el pueblo se moviliza para protestar. La movilización fue reprimida violentamente. En Mendoza mataron al obrero Benedicto Ortiz. El 2 de abril, dos días después, la plaza estaba repleta de personas que agitaban banderas celestes y blancas. Desde el balcón, un eufórico Galtieri amenazaba: “si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla” se dirigía al imperio británico.

La guerra de Malvinas trajo como resultado 649 muertos en batalla. Los soldados combatientes nunca fueron reconocidos cabalmente como héroes de la patria. Se los ocultó deliberadamente cuando regresaron al continente. Aún hoy los excombatientes siguen luchando por su reconocimiento. Pocos días atrás un grupo pequeño de familiares de soldados enterrados en el cementerio de nuestras Islas viajó para rendir su homenaje ante la tumba en la que antes solo decía. “Aquí yace un soldado sólo conocido por Dios”. Fue un gran consuelo. Pudieron sentirse un poco más cerca del hijo amado. Hoy el reclamo de soberanía sigue vigente. Pero aquella aventura bélica terminó mal. Y fue el final del gobierno dictatorial.

En la última escena del documental se ve el juicio a los integrantes de aquellas juntas que nos gobernaron. Escuchan impávidos las condenas por cientos de crímenes cometidos por sus órdenes. Finalmente, el electo presidente constitucional, Raúl Alfonsín recibe el informe de la CONADEP: NUNCA MÁS

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Editorial de Marzo: Vendimia y Paro Docente -->

Editorial de Marzo: Vendimia y Paro Docente

Ya es parte de una tradición mendocina que en este mes se festeje la Fiesta Nacional de la Vendimia. Vía Blanca el viernes por la noche, donde se muestran las candidatas al trono, Carrusel el sábado al mediodía, donde además de las reinas departamentales desfilan, frente al palco oficial, otros carros de otras reinas y diferentes agrupaciones gauchas. También sirve para protestar por reclamos sectoriales como la Asamblea del agua o el sindicato de los maestros. En fin, el mismo día a la noche en el Teatro Griego se hará la gran fiesta y al finalizar los mendocinos tendremos una nueva soberana vendimial.

Otro acontecimiento de mayor trascendencia es el inicio del ciclo lectivo para todos los niveles de educación en la provincia. Y todos los años, los mendocinos somos espectadores de una repetida película. Esta siempre tiene idéntico argumento. Se inicia con tratativas paritarias entre los miembros paritarios del gobierno de turno y los del gremio: SUTE.

Esta mala película sería del género suspenso, drama o tragedia. Inevitablemente comienza con una propuesta salarial del gobierno al sindicato. El gobierno ya sabe de antemano, que el gremio no la aceptará. Entonces se decide hacer un cuarto intermedio, para volver a reunirse y cada parte lleve nuevas propuestas. Fracasa. Lo que el sindicato pide el gobierno lo rechaza. Nueva reunión dentro de quince días con la promesa de acercar posiciones. Casi nada cambia. Sendas partes esgrimen los mismos argumentos. Por un lado, el gobierno, este y todos los que le precedieron, reconoce que los docentes están mal pagos y que merecerían ganar mucho más. Pero no les alcanza el presupuesto para pagar. Por el otro lado, el SUTE, con todo el derecho que les asiste, explica que su reclamo es sólo no perder poder adquisitivo. No quieren ganar más. ‘Solo empatar con la inflación’. Así cada una de las partes manifiesta sus argumentos hasta que al fin llega lo previsto. No hay acuerdo.

En el ínterin hay declaraciones diversas y hasta extrañas por las dos partes. El Gobernador dice que el secretario general del SUTE debería estar en un hospital psiquiátrico, el gremio argumenta que el gobierno miente sobre sus intenciones de otorgar un aumento real a los maestros. Y el final anunciado. Como matrimonio siempre malavenido se produce el divorcio. Claro, el que tiene la sartén por el mango es el Poder Ejecutivo y decide otorgar el aumento por decreto. Y el sindicato decide un paro. Tercer año consecutivo con el mismo desenlace.

Lo que olvidaron en el argumento es que los verdaderos protagonistas son los alumnos. La razón de ser de toda escuela son los alumnos. Ellos se perjudican cada vez que vivimos una situación como ésta. Y sus familias que tienen la incertidumbre sobre qué pasará. Por parte del gobierno dicen que hay que mandar los chicos a la escuela y el sindicato asegura que no habrá clases.

Seguramente, el único y definitivo remedio para este drama, sea que algún gobierno tome la decisión de aceptar que la educación es una inversión y no un gasto más de su presupuesto.

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Editorial: Día Mundial de la Justicia Social -->

Editorial: Día Mundial de la Justicia Social

“La Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas proclamó, en el año 2007 al 20 de febrero como Día Mundial de la Justicia Social, al invitar a los Estados Miembros a dedicar este día especial a promover a nivel nacional, actividades que se ajusten a los objetivos y metas de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social…”

En reiteradas ocasiones y en este mismo espacio editorial de Correveidile hemos opinado sobre las efemérides, su significado y su utilidad.

Nos resulta realmente imposible recordar cada una de las efemérides. Cada día del calendario tiene más de una efeméride. Seguramente, casi todos nosotros recordamos aquellas que, desde niños, nos inculcaron en la escuela. El Día de la Independencia, el de la Bandera, el del Trabajo, el del Maestro…

Otras efemérides son recordadas gracias a la publicidad de los medios de comunicación que nos venden ‘fantásticas ofertas financiadas’ para el Día del Padre, de la Madre, del Niño, de los Enamorados, por ejemplo. En fin, efemérides de mercado podríamos llamarlas. Igualmente, hay otras tantas que casi nadie recuerda, como el Día del Camino, el Día del Libro, el Día del Árbol… Es que hemos designado un día correspondiente para cosa, acontecimiento, personas… que al fin se diluye el sentido de esa fecha o recordatorio.

Fíjense las fechas próximas de la ONU: 4 de febrero Día Mundial Contra el Cáncer, 6 de febrero Día Internacional de la Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, 11 de febrero Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, 13 de febrero Día Mundial de la Radio, 20 de febrero Día Mundial de la Justicia Social, 21 de febrero Día Internacional de la Lengua Materna, 1 de marzo Día contra la Discriminación, 3 de marzo día Mundial de la Vida Silvestre, 8 de marzo Día Internacional de la Mujer y el 20 de Marzo Día Internacional de la Felicidad.

Está bien que el organismo mundial, del cual Argentina es miembro, más influyente del planeta realice estas declaraciones, que en verdad y a nuestro parecer son simples expresiones de deseo. Sirven como una alerta para pensar sobre el tema de ese día.

¿Qué haremos nosotros el Día Mundial de la Justicia Social? ¿Saldremos todos los argentinos a denunciar los miles de casos de injusticia social en cada rinconcito del país? Seguramente no y lo más probable es que pase desapercibido. ¿Cuánto se mejoró en el mundo entero la Justicia Social a partir de la declaración en 2007 de la Asamblea de la ONU? ¿En que medida se erradicó la pobreza, creció el pleno empleo y el trabajo en condiciones dignas? ¿Qué medidas concretas y efectivas tomó cada Nación miembro de la ONU para mejorar tanta injusticia social? ¿Qué sucederá con la Justicia Social el 21 de febrero cuando ya no sea su Día? Muchas preguntas y no hay respuestas.

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Editorial: Honrar la vida, en paz y armonía -->

Editorial: Honrar la vida, en paz y armonía

Durante estos días que van quedando de diciembre es común escuchar frases recurrentes como “el año se pasó volando”. Tenemos una sensación extraña del transcurso del tiempo. Para muchos el “día a día” se hace difícil y les cuesta remontar esas 24 horas. Posiblemente esperan que mañana sea más llevadero. Sueñan o anhelan conseguir mañana lo que hoy se les negó. Igualmente, llegando a estas fechas festivas, sienten que no les pesó cada día que transcurrieron esperando que llegara el mañana.

Ya casi hemos dejado de usar esos típicos calendarios que traían los 365 días del año uno en cada hojita cuadrada, con números bien grandes y en el revés el santoral correspondiente a la fecha. Entonces cada día que pasaba se arrancaba la hoja correspondiente. Ese acto físico, material, de arrancar una hoja y tirarla, nos hacía un poco más conscientes de que un día terminó. Y si por casualidad o desidia, no vaciábamos el papelero durante un tiempo, comprobábamos cuántos días habían pasado y sus restos estaban silenciosos y arrugados en el cesto de la basura.

Al llegar a fin de año reflexionamos. Tomamos conciencia del tiempo transcurrido y que pronto el almanaque tendrá nuevos números. Sería casi imprescindible aceptar que cada uno de esos nuevos números realmente significan un nuevo desafío, cada día abre la maravillosa posibilidad de superarnos, de ser mejores que ayer… y jamás resignarnos a botar el papelito del ayer al cesto de la basura.

No se trata, como dice la canción de “permanecer y transcurrir…” Sino de honrar la vida.

Correveidile, nuestro periódico, nació hace 17 años y este será el Nº 187. Y no podríamos decir “parece que fue ayer” cuando apareció el Nº 1.

Cada número editado, cada noticia, cada foto, cada novedad de nuestro pueblo, fue realizada por un grupo pequeño y empeñoso de personas que puso mucho amor y esperanzas en su trabajo. Seguro que no fue fácil, pero apostamos siempre al porvenir, por más incierto que este fuera. Y aquí estamos, sin conformarnos con permanecer, perdurar ni transcurrir. Por el contrario, pese a las habituales penurias que todos padecemos, seguimos plenos de ilusiones y esperanzas con la labor que realizamos.

También es recurrente, en esta época, el intento de hacer una especie de “balance” de lo que pasó durante el año. Lo que hicimos y lo que dejamos de hacer, lo que nos propusimos y logramos o fracasamos en el intento. Si nos sentimos mejores personas que ayer o nos estamos abandonando. En fin, cada uno sabe qué fichas debe poner en el “deber o en el haber”.

Por nuestra parte siempre preferimos el optimismo a la desazón. Reclamamos siempre por las promesas incumplidas y alentamos y aplaudimos cada obra de bien realizada para la comunidad de Chacras de Coria. Preferimos el diálogo y la participación antes que la confrontación y el autoritarismo. Y, por sobre todo, no nos faltarán las energías para continuar con la humilde y maravillosa tarea de seguir siendo “la voz de Chacras”. Sin dudas, sin el permanente apoyo de nuestros lectores y de nuestros anunciantes, esto no sería posible. ¡Gracias totales! a todos ellos, al decir del Gran Ceratti. Y recuerden, no es sólo permanecer y perdurar, sino de honrar la vida. Felicidades y buen 2018 para todo el mundo. Que la Paz y la Armonía reine en los corazones de los habitantes de este suelo, que buena falta nos hace.

Durante estos días que van quedando de diciembre es común escuchar frases recurrentes como “el año se pasó volando”. Tenemos una sensación extraña del transcurso del tiempo. Para muchos el “día a día” se hace difícil y les cuesta remontar esas 24 horas. Posiblemente esperan que mañana sea más llevadero. Sueñan o anhelan conseguir mañana lo que hoy se les negó. Igualmente, llegando a estas fechas festivas, sienten que no les pesó cada día que transcurrieron esperando que llegara el mañana.

Ya casi hemos dejado de usar esos típicos calendarios que traían los 365 días del año uno en cada hojita cuadrada, con números bien grandes y en el revés el santoral correspondiente a la fecha.

Entonces cada día que pasaba se arrancaba la hoja correspondiente. Ese acto físico, material, de arrancar una hoja y tirarla, nos hacía un poco más conscientes de que un día terminó. Y si por casualidad o desidia, no vaciábamos el papelero durante un tiempo, comprobábamos cuántos días habían pasado y sus restos estaban silenciosos y arrugados en el cesto de la basura.

Al llegar a fin de año reflexionamos. Tomamos conciencia del tiempo transcurrido y que pronto el almanaque tendrá nuevos números. Sería casi imprescindible aceptar que cada uno de esos nuevos números realmente significan un nuevo desafío, cada día abre la maravillosa posibilidad de superarnos, de ser mejores que ayer… y jamás resignarnos a botar el papelito del ayer al cesto de la basura.

No se trata, como dice la canción de “permanecer y transcurrir…” Sino de honrar la vida.
Correveidile, nuestro periódico, nació hace 17 años y este será el Nº 187. Y no podríamos decir “parece que fue ayer” cuando apareció el Nº 1.

Cada número editado, cada noticia, cada foto, cada novedad de nuestro pueblo, fue realizada por un grupo pequeño y empeñoso de personas que puso mucho amor y esperanzas en su trabajo. Seguro que no fue fácil, pero apostamos siempre al porvenir, por más incierto que este fuera. Y aquí estamos, sin conformarnos con permanecer, perdurar ni transcurrir. Por el contrario, pese a las habituales penurias que todos padecemos, seguimos plenos de ilusiones y esperanzas con la labor que realizamos.

También es recurrente, en esta época, el intento de hacer una especie de “balance” de lo que pasó durante el año. Lo que hicimos y lo que dejamos de hacer, lo que nos propusimos y logramos o fracasamos en el intento. Si nos sentimos mejores personas que ayer o nos estamos abandonando. En fin, cada uno sabe qué fichas debe poner en el “deber o en el haber”.

Por nuestra parte siempre preferimos el optimismo a la desazón. Reclamamos siempre por las promesas incumplidas y alentamos y aplaudimos cada obra de bien realizada para la comunidad de Chacras de Coria. Preferimos el diálogo y la participación antes que la confrontación y el autoritarismo.

Y, por sobre todo, no nos faltarán las energías para continuar con la humilde y maravillosa tarea de seguir siendo “la voz de Chacras”. Sin dudas, sin el permanente apoyo de nuestros lectores y de nuestros anunciantes, esto no sería posible. ¡Gracias totales! a todos ellos, al decir del Gran Ceratti. Y recuerden, no es sólo permanecer y perdurar, sino de honrar la vida. Felicidades y buen 2018 para todo el mundo. Que la Paz y la Armonía reine en los corazones de los habitantes de este suelo, que buena falta nos hace.

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Editorial: ¿Por qué festejamos Halloween? -->

Editorial: ¿Por qué festejamos Halloween?

Si se investiga un poco sobre el origen de las festividades populares argentinas se comprueba que casi todas tienen una mezcla de religiosidad popular y paganismo. Las tradiciones populares nunca tienen una fecha histórica originaria. Se van construyendo paulatinamente y a fuerza de su reiteración se instalan en el inconsciente colectivo de una comunidad.
En el norte andino argentino -también en Bolivia y Perú- es tradicional la fiesta de la Pachamama. Se agradece a la ‘madre tierra’ y a la vez se le pide para que los frutos que ella brinda nunca falten. La Pachamama es una deidad de los pueblos quechua y aymaras. La fiesta es un ritual religioso en el cual se ofrendan a la tierra distintos elementos como hojas de coca, chicha, tabaco, algún animal sacrificado, etc. En verdad, lo que este rito significa es la fecundación de la Tierra para que continúe brindando al pueblo los frutos necesarios para su sustento. Si bien no hay una fecha predeterminada para el festejo, generalmente se realiza los primeros días de agosto. Esta fecha tiene relación con el fin de la cosecha y el comienzo de otro ciclo productivo. A la vez hay una especie de reconocimiento católico a esta festividad introducido por los conquistadores españoles. Tal la Virgen de Copacabana en Bolivia que se celebra el 5 de Agosto.
Son muchas las fiestas ancestrales argentinas. En el sur andino se celebra el ngillatún, fiesta popular de los mapuches que también tiene sentido religioso. Incluso las fiestas populares de Mendoza la religión y lo pagano se mezclan. Por ejemplo, en las Lagunas del Rosario y en la Asunción de Lavalle -territorio de los originarios huarpes se recuerda a la Virgen con procesión y misas durante el día. Pero durante la noche el festejo popular pasa por la música, el baile, la comida y la bebida.
Ninguno de estos festejos populares tiene marketing ni extensos programas televisivos -salvo algún documental-. Pasan desapercibidos por los supermercados, las tiendas y las promociones en TV. A ningún comerciante le interesa porque no les da rédito económico.
Hace poco más de una década comenzó a instalarse en nuestro país y en Mendoza el festejo de Halloween, totalmente ajeno y extraño a las tradiciones populares argentinas. Esta fiesta, también conocida como Noche de Brujas o Noche de Muertos, es de origen celta conocida como Samaín. Fundamentalmente se celebra en el mundo anglosajón la noche del 31 de octubre, víspera de la festividad cristiana del Día de todos los santos. Se trata de un festejo secular, aunque algunos consideran que tiene un trasfondo religioso. Las actividades típicas de Halloween son el famoso truco o trato y las fiestas de disfraces, las hogueras y compartir películas de terror. Esta fiesta moderna, traccionada por la publicidad cada vez tiene más adeptos en nuestra provincia. En muchos barrios, la noche del 31 de octubre salen grupitos de niños a tocar timbre en las casas, disfrazados y repitiendo la consiga Truco o Trato. Sin entender absolutamente nada del significado de lo que hacen tal vez bajo la influencia de los medios y con la anuencia de sus padres, sólo buscan, inocentemente, un puñado de caramelos.
Es triste que paulatinamente, se dejen de lado las tradiciones más puras y den lugar a estas extravagancias que nada tienen que ver con nuestra idiosincrasia.

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Editorial: Votemos conscientemente -->

Editorial: Votemos conscientemente

El próximo 22 de octubre nuevamente tendremos la posibilidad de concurrir a votar para elegir democráticamente nuevas autoridades. Estas elecciones, llamadas de medio término, ya que se realizan a la mitad del mandato del Poder Ejecutivo, o sea cada dos años, son para elegir autoridades legislativas: diputados, senadores y concejales.

Tal vez por ser el argentino un régimen fundamentalmente presidencialista, estas elecciones legislativas no despiertan mucho interés en la población. De hecho, algunas encuestas realizadas muestran que más del 48% de la ciudadanía no sabe qué se elige en octubre. Veamos: se renueva la mitad de la Cámara de Diputados: 127, y un tercio de la Cámara de Senadores: 24. Además en 15 distritos -provincias- se renuevan cargos provinciales y municipales. En Mendoza elegimos 24 diputados, 19 senadores y cinco diputados nacionales.

Es manifiesto el desinterés general de la población en informarse no sólo acerca de qué se vota y sino también a quién y por qué votarlo. Es probable que la dirigencia política tenga bastante responsabilidad en esto. No conocemos fehacientemente ninguna plataforma o programa bien definido y concreto de los candidatos que se postulan. En plena campaña electoral sólo escuchamos repetidos y hasta cansadores slogans que pretenden ser propuestas electorales. Además, parece que lo importante para la dirigencia política no es proponer ni debatir ideas y proyectos, sino inaugurar obras públicas pagadas por el pueblo para hacer alarde de eficiencia en la gestión. Las obras públicas municipales o provinciales no son un regalo para la gente. Es obligación del Estado hacerlas ya que se financian con el erario público.

Otro fenómeno cada vez más notorio es la campaña (lo correcto sería llamarla publicidad política, ya que se maneja con clara intención de vender) que los partidos políticos realizan a través de las distintas redes sociales. Lo preocupante es la falta de ideas y propuestas para que el ciudadano esté cabalmente informado al momento de elegir.

Nunca, durante la vida constitucional argentina, es decir desde 1853 hasta hoy, tuvimos 34 años ininterrumpidos de democracia. Más de dos generaciones de argentinos nacieron bajo el paño de la democracia y para ellos resulta natural que se puedan elegir autoridades gubernativas y esta naturalidad le puede quitar un poco de relevancia a la magnífica posibilidad de poder votar. Las personas de más de cuarenta años, que tienen memoria, saben que en nuestro país costó mucho lograr una democracia estable y conciben la importancia del sufragio desde otra perspectiva. No es lo mismo vivir bajo un régimen dictatorial que disfrutar de las libertades que nos brinda un estado democrático.

Desde esta columna editorial siempre hemos bregado por un voto responsable, consciente y meditado. No se trata de votar en contra de alguien, sino en pos de una idea política de la cual estemos convencidos. Esperemos que los dirigentes políticos que hoy se candidatean sepan o se animen a explicar por qué ideas o propuestas debería el ciudadano.

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Editorial: En el Día del Maestro -->

Editorial: En el Día del Maestro

La escuela como institución, desde sus orígenes, tuvo claramente una función conservadora. Su primordial función fue la de transmitir los valores y creencias fundamentales de la sociedad y su época. El Estado se hizo cargo de la educación pública en todos sus niveles garantizando su gratuidad y libre acceso. Durante años las currículas permanecieron inalteradas. Muchas generaciones de padres e hijos aprendieron prácticamente los mismos contenidos. Los textos escolares no se renovaban, como hoy, en forma vertiginosa.

Hasta los años 70 los docentes de primaria egresaban de las Escuelas Normales con el título de Maestro Normal Nacional. Básicamente era una secundaria con orientación docente. Esos maestros fueron los que educaron a prácticamente todos los argentinos que hoy tienen 45 años o más. Las vocaciones docentes eran su gran mayoría femeninas. La escuela era nuestro segundo hogar y la maestra la segunda mamá. En esos años no era común encontrar a un varón ejerciendo de maestro en una escuela primaria. Una fuerte concepción machista de la sociedad, tácitamente aceptada por todos, asignó el rol docente a la mujer.

Esto ayuda a explicar por qué los salarios de los maestros fueran históricamente siempre muy bajos. El sueldo de la maestra era considerado sólo un complemento para colaborar con el jefe de familia que era el varón. También nos ayuda a comprender la falta de reconocimiento a las maestras como profesionales de la educación. Sumemos a esto que para los distintos gobiernos la educación era considerada un gasto y no una inversión. A pesar de todo esto, los maestros eran reconocidos y respetados socialmente en su comunidad. La familia reconocía a la escuela y a la educación como el primer peldaño para ascender en la pirámide social.

Durante muchas décadas la familia y la escuela tenían un contrato social invisible: nos necesitamos mutuamente y todos colaboramos en pos de un mismo fin: la educación integral del niño. Es cierto, que como una institución conformada por niños, docentes, no docentes, directivos y padres de familia habrá tenido conflictos internos entre sus integrantes. A nuestro parecer deben haber sido de menor rango y posibles de solucionarse con diálogo y acuerdos en el interior de la escuela, de forma que casi nunca trascendían sus fronteras.

Es verdad que la escuela fue, durante mucho tiempo, bastante impermeable a los cambios que la sociedad requería. A partir de los 90 esta impermeabilidad se trizó y posibilitó que todos los conflictos sociales entraran en la institución escolar produciendo situaciones que hasta entonces los docentes no habían tenido que enfrentar y para lo cual no estaban preparados. Hoy naturalizamos la violencia, los robos, las muertes de inocentes porque los medios de comunicación lo difunden día a día y no nos asombra.

En muchas escuelas está pasando lo mismo y muchas autoridades se justifican argumentando que la escuela es un reflejo de la sociedad. Cada vez hay más docentes agredidos por los padres de sus alumnos, tanto verbal como físicamente. Probablemente algún maestro haya actuado en forma equivocada, pero nada justifica lo que hoy deben soportar tantos maestros. La familia parece haber roto ese tácito acuerdo de ayuda mutua con la escuela. Al punto tal que el gobierno está ideando el cargo de ‘defensor del docente’ para que este no se encuentre tan desamparado. Pareciera un problema bastante difícil de solucionar a corto plazo.

Todos deberíamos aceptar que los niños asisten a la escuela como segunda educadora, la primera es la familia. En este DÍA DEL MAESTRO deseamos para todos los docentes que sean felices y que sigan luchando por una mejor educación.

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Agosto recargado: Día del Padre, del Niño y Elecciones -->

Agosto recargado: Día del Padre, del Niño y Elecciones

En más de una ocasión hemos escrito en esta columna editorial sobre el tema que hoy reiteramos. Y lo seguiremos haciendo hasta el cansancio. Por nuestra convicción de honrar a nuestros padres el día que se merecen: el 24 de Agosto.

En 1953 la profesora Lucía Zuloaga redactó un proyecto para reconocer a San Martín como el merecedor de ser honrado el día de su paternidad como el día del Padre. Fue aprobado por la Dirección General de Escuelas y posteriormente por el Consejo Federal de Educación. Finalmente la provincia de Mendoza promulgó una ley estableciendo como Día del Padre al 24 de Agosto.

Sin embargo, por presiones comerciales se insiste en festejarlo el tercer domingo de junio. Extrañamente ese día fue establecido por un presidente de los EEUU para recordar a un ignoto padre que cuidó a nueve hijos. La pregunta es si valoramos a nuestros padres por todo lo que nos ofrecen las grandes tiendas, los supermercados o si le damos un abrazo para decirle: “te quiero, viejo”.

El tercer domingo de junio es el día del padre de los supermercados y demás comerciantes. Nosotros tenemos el propio.

No son los perfumes, ni los teléfonos celulares, ni nada que ofrezcan en cuotas para homenajear a los padres. Es nuestra presencia y nuestro amor el regalo más hermoso y preciado obsequio que no puede comprarse ni en ofertas ni en cuotas.

Párrafo aparte y a pesar del poco espacio con el contamos debemos, nobleza obliga, hacer un merecido reconocimiento a un entrañable amigo que ya no está con nosotros: el Jorge Marziali. Hay un hilo invisible que conecta personas, sucesos  y sentimientos. El 9 de julio es el día de la Independencia nacional, también es el cumpleaños de la querida Mercedes Sosa y paradójicamente el día que el Jorge cantó su última canción como homenaje a Ernesto Guevara en Cuba.

Muchas cosas se han escrito desde entonces y, por cierto todas muy hermosas. Nosotros preferimos recordarlo como el amigo que compartió con nosotros sus sonrisas, sus abrazos y obviamente su poesía hecha canción. Justo un año atrás pudimos disfrutar de unas exquisitas berenjenas rellenas a la parrilla asadas por sus propias manos. Y sentarnos al sol, como sin querer, para escuchar en silencio a Marita y al Jorge poniendo hermosura a la siesta mendocina con sus canciones. Y aquí estamos, un poco consternados por su partida, pero siempre presente en nuestras vidas.

Seguramente para muchos mendocinos y cuyanos sus canciones acompañarán la rutina diaria y, como él querría, harán más llevadera la faena diaria y más livianos los pesares.

Con su presencia contribuyó en un spot televisivo para contarnos que pronto íbamos a conocer el veredicto del mega-juicio a los jueces mendocinos que fueron cómplices de la nefasta dictadura militar. Debe estar satisfecho el Jorge, por la condena a prisión perpetua para cuatro ex magistrados federales. Una histórica sentencia contra la pata “civil” del último gobierno de facto.

En fin, que el hilo invisible no una sólo casualidades sino sentimientos de justicia y hermandad.

Y, por último, este domingo 13 de agosto, los argentinos concurrimos a las urnas para cumplir con las PASO, las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias que definirán las candidaturas oficiales para las elecciones generales de octubre.

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Editorial: El día de todos -->

Editorial: El día de todos

En 1854 el presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, le ofrece al jefe Seattle, de la tribu Suwamish, comprarle los territorios del noroeste de los Estados Unidos, que hoy forman el Estado de Washington. A cambio promete crear una reservación para el pueblo indígena. El jefe Seattle responde en 1855. En un párrafo de su sabia carta dice: “Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia. Hay una unión en todo. Lo que ocurra en la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido lo hará a sí mismo”. (Biblioteca Digital Ciudad Seva).

Muchas veces hemos escrito en este espacio sobre distintas efemérides. Siempre dijimos que el sentido de ellas es recordar un día especial: el de la madre, el de la independencia, el del amigo, etc… y también insistimos en el concepto de que todos los días deberían celebrarse siempre y no según el calendario. No recordar a las madres sólo en su día, no sentirnos más patriotas el día de la independencia ni más amigos el día del amigo. El comercio gana mucho dinero auspiciando y promoviendo estos festejos…

El 5 de junio pasado fue el día fue el Día Mundial del Medio Ambiente, establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972 y se celebra en todo el mundo desde 1974. Por ese motivo elegimos como título de esta Editorial ‘El día de todos’. Porque no se conmemora el día de alguien que desempeña un rol determinado: padre, madre, amigo, patriota, etc. Todos somos el medio ambiente: los árboles, los animales, el agua, el viento, las tormentas, el cielo, el silencio fuera de las urbes… Pero también nosotros: los humanos que nos jactamos de ser los únicos seres racionales del planeta. Y esta pretensión de superioridad nos está llevando a un marcado deterioro de nuestra casa: la Tierra. Los países hegemónicos del mundo prometen y no cumplen. A los Estados Unidos y a su presidente no le interesa respetar tratados internacionales para bajar el índice de calentamiento global del planeta. Porque sus industrias les dan riquezas no importa a qué costo. Siguen contaminando y produciendo cada día más enfermedades y acelerando fenómenos naturales catastróficos como grandes inundaciones, desertificación y muchos más…

Nos sentimos muy ajenos a las decisiones que toman los mandatarios o los gobiernos. Siempre los cambios, al principio casi invisibles, comienzan con actitudes o proyectos personales. Si cada uno de nosotros aporta su cuota de respeto a nuestra madre tierra las cosas irán mejorando. Y nos referimos a cuestiones elementales como no arrojar botellas ni algún otro tipo de basura a las acequias, no derrochar litros de agua potable para darnos una simple ducha, no prender fuegos a las hojas amontonadas en la calle. En fin, solo se trata de ser conscientes de que no somos los dueños del planeta sino meros y casuales habitantes. Nadie en su sano juicio destruiría su propia casa. Es más, gastamos dinero para asegurarla contra incendio, robos, catástrofes… Pero nadie paga nada para mantener la casa de todos: nuestra madre tierra.

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